Cuando me preguntan cuál es mi “love language” y yo les digo que todos, porque cuando quieres a alguien no hay cosa que no harías para hacérselo saber.
Mi lenguaje del amor son todos los lenguajes del amor, me fascina regalar cosas, me encanta el tiempo de calidad, amo el contacto físico, disfruto ayudar y me encanta decir y demostrar cuánto amo.
Hay una leyenda japonesa que dice:
«Si sientes que lo estás perdiendo todo, recuerda que los árboles pierden sus hojas cada año, pero siguen erguidos esperando que lleguen días mejores.»
Por primera vez comprendí que, por difícil que sea una situación, cuando alguien realmente quiere que formes parte de su vida, busca la manera de cuidarte, demostrarlo y hacer lo posible para no perderte.