En realidad no quiero hablar de lo que me pasa.
Prefiero llevarlo conmigo, a mi manera y en silencio. No todos entienden, y tampoco todos tienen que saberlo.
una amiga me dijo: “lo quise muchísimo, pero me dolía más de lo que me hacía bien”. Y entendí que a veces amar no alcanza, y elegirse es más importante que quedarse.