La Universidad de Cartagena no forma delincuentes: forma a algunos de los mejores profesionales de la región. No es un foco guerrillero: es un tesoro de todos los Cartageneros. A algunos la Universidad de Cartagena nos cambió la vida y nos dio todo. Hay que respetarla.
Hay gente que aplaude lo que James Rodríguez le hizo a Antonella, una niña a la que le gusta mucho el fútbol y que le pidió una foto con ilusión y admiración.
Este país está podrido, a la gente la moviliza el odio, algo que la campaña de Abelardo ha sabido aprovechar muy bien.
el nivel de disciplina y madurez que se necesita hoy para mantener la vida en privado en plena era de la sobreexposición y aplausos digitales es el verdadero glow up