Yo nunca pierdo nada, y no te lo digo desde el ego te lo digo desde el amor. No puedo perder las cosas que no son para mi. Todo lo que es para mi se queda conmigo. Si te fuiste, no pertenecías en mi vida. Mi vida es guiada divinamente y yo confío.
Por eso cuando piden mi ayuda hago hasta lo imposible, porque sé perfectamente lo que es pedir ayuda y que nadie tenga la intención ni el mínimo esfuerzo en hacerlo.