¿ 10 años de residencia?
¿Es decir que los que lleguen hoy aunque no coticen podrán jubilarse dentro de 10 años, a los 66 o 67, cobrando una pensión no contributiva?
¿Pero si has cotizado 40 años y anticipas la jubilación 2 años te recortan la de dios la pensión?
¿Es así?
Querido grupo. Esta tarde hace 11 años que vimos por última vez a nuestro hijo PACO MOLINA desaparecido en Cordoba (España). Todo estos años ha sido buscarlo desesperadamente sin obtener una sola pista. Aun así pensamos que nuestro hijo vive. Ayúdanos repostesndo
El 19 de enero me atendieron en el Servicio de Urgencias del hospital @HUnivValdecilla (HUMV).
Siempre tuve una experiencia excelente en el HUMV: profesionales y medios de primer nivel. Para mí, el hospital es un orgullo colectivo.
Aquella tarde, sin embargo, me atendió una doctora que cometió graves irregularidades.
Yo tenía una brecha sangrante en la cabeza, pero al ver cómo se estaba desarrollando el episodio quise marcharme para que me atendieran en otro sitio.
La doctora, sin embargo, me impidió por la fuerza abandonar el hospital, pues quería que me sometiera a unas pruebas que yo no consentía.
Esta fue una primera irregularidad, pues un paciente tiene derecho al alta voluntaria¹, incluso en contra del criterio del médico. Retenerme contra mi voluntad fue, en mi opinión, una detención ilegal.
Lo peor, sin embargo, estaba por llegar:
La doctora entró al box con varios celadores y enfermeros y me ataron con correas a la camilla. Aquello me resultó absolutamente humillante, y así lo expresé. Me estremezco mientras lo escribo, pero no os imagináis la angustia e indefensión que siento mientras escribo estas líneas.
Tras inmovilizarme de pies y manos yo me negué en redondo a someterme a ninguna prueba y pedí marcharme. La doctora, sin embargo, me amenazó con hacerme las pruebas «por las buenas o por las malas». Yo puse mi teléfono a grabar y respondí que eso era ilegal y que iba a denunciarla.
Un rato después la doctora regresó al box acompañada de una enfermera y dos vigilantes de seguridad. Me dijo que iba a sacarme sangre «sí o sí». Yo repetí que no consentía esa extracción. Entonces se acercó y pude leer su nombre en su uniforme. Lo tengo grabado en el móvil.
Atado de pies y manos no pude evitar, claro, que me extrajeran varios tubos de sangre, mientras yo repetía todo el rato que no consentía aquello y que les iba a denunciar.
Quizá desde fuera no se entienda, pero estoy temblando mientras escribo esto, angustiado y con ganas de llorar. Me tenían inmovilizado y herido y entre cuatro —dos de ellos, vigilantes de seguridad— me forzaron un procedimiento médico. Esto es absolutamente ilegal² y, en mi opinión, un delito de coacciones.
Llevo desde enero teniendo pesadillas con esto, y a veces me despierto de noche gritando, evocando el box, las correas y la doctora. Igual desde fuera no se entiende, pero yo lo viví así y aquello me tiene roto desde entonces.
Yo decía todo el rato —e insisto, está grabado— que me sometería voluntariamente a las pruebas si me soltaba, porque que no accedería estando atado, pues me sentía vejado y humillado. Pero no sirvió de nada, y la doctora me tuvo más de cuatro horas así.
Yo pedía continuamente agua, porque la pérdida de sangre provoca, por lo visto, mucha sed. Me acercaban un vaso de plástico y lo rellenaban muchas veces, porque me moría de sed.
Al cabo de una rato expliqué que necesitaba orinar, pero no me dejaban ir al servicio. Me dijeron, literalmente, «puedes aguantar más».
Un rato después la doctora regresó al box y me entregó una pastilla. Me dijo que me dejaría ir al servicio si me la tomaba. Yo pensé que quería drogarme para que me sometiera a lo que rechazaba y, naturalmente, la tiré a una papelera.
Cuando ya no podía retener la orina más, me trajeron un recipiente para que orinara en él, pero atado de pies y manos a la camilla. Aquello me pareció el colmo de la humillación e indignidad, y así lo expresé. Le dio igual.
Tras varias horas así, la doctora regresó, me pusieron un aparato eléctrico a los pies de la camilla y ordenó que me llevaran a otra estancia. Yo sentí pánico mientras me llevaban y pregunté qué era aquello. Me dijo, literalmente, que no era asunto mío, y que yo hacía demasiadas preguntas.
Ya en la otra estancia la doctora se marchó y me dejó con otro médico. Eso me tranquilizó mucho, porque yo tenía miedo a la doctora que me había atado y amenazado. El nuevo médico era muy amable, me soltó y entonces me sometí voluntariamente a un TAC en la cabeza. Tenía la camisa, el cuello y las manos llenas de sangre (la foto de abajo es después de que me limpiaran la mano).
Ya liberado, me devolvieron al box y vino otro doctor diferente, igualmente muy amable, que me explicó que no había signos de lesión interna y que me suturarían la herida. Accedí.
Al marchar me entregó el informe de alta. Comencé a leerlo y yo no daba crédito a lo que leía: ponía que yo había bebido «una botella de vodka» (¡falso!) y que acudí al hospital por «violencia y agresividad» (¡absolutamente falso!).
Yo creo, aunque no puedo probarlo, que la doctora introdujo esas falsedades tras decirle que la iba a denunciar. Quizá borró su nombre del informe clínico por la misma razón, pues el nombre de los otros médicos sí aparece en él.
Leer las falsedades del informe me dolió tanto como lo vivido en el box. Destruí el papel allí mismo y me fui. Cuando llegué a casa, estaba roto.
Tardé días en procesar todo. Pensé que una forma de repararlo sería explicar al hospital lo sucedido y poner una denuncia formal contra la doctora. Registré un escrito y lo envié al HUMV.
El hospital me contestó dos meses y medio después³. Decían que yo había consentido la extracción de sangre, y no me facilitaron ni la documentación que solicitaba ni la identidad de la doctora. Esto es otra irregularidad⁴.
Me sentí insultado. Estaba convencido de que el HUMV lo investigaría y me ampararía, pero no hicieron nada.
Entonces aprendí que puedo acceder a mi historia clínica digital. La ley dice que el nombre de la doctora y la enfermera tienen que aparecer en ella. ¡Pero ni rastro de ambas! Otra irregularidad⁴.
Revisando mi historia clínica, sin embargo, encontré algo que me hizo literalmente llorar: ¡la doctora había ordenado un test de drogas sobre una muestra de orina que tomó del recipiente que me entregó!
Yo no tenía ni idea de eso. Nunca me sometí voluntariamente a ningún test de nada. Pero ella tomó subrepticiamente una muestra de mi orina y ordenó analizarla sin mi consentimiento y sin informarme. ¡Esto es completamente ilegal!²
Además, ocultó del informe clínico el resultado del test. ¡Si no llego a consultar mi historia clínica, nunca me hubiera enterado! Cuando pienso en todo esto, se me saltan las lágrimas.
El test, naturalmente, dio negativo para todas las sustancias ilegales (yo nunca he consumido ninguna droga).
Una noche, en otra de las pesadillas que recurrentemente tengo, me acordé de que tenía todo registrado en el teléfono y salté de un bote de la cama. ¡Estaba tan traumatizado que me había olvidado!
En las grabaciones tengo el nombre de la doctora, pues lo leí de su uniforme. Entonces lo busqué en el directorio del Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos, así como en varios colegios territoriales, pero nada. ¡No hay en España ningún médico colegiado con ese nombre, ni otros parecidos que he probado!
Registré entonces (abril) un segundo escrito ante el HUMV. Pero nadie respondió. Envié varios correos electrónicos pidiendo conocer la identidad de la doctora y acceder a la documentación del episodio.
A día de hoy nadie me ha contestado.
Se me ocurrió pedir amparo a la instancia superior, el Servicio Cántabro de Salud. El 28 de abril registré un detallado escrito de ejercicio de derechos en materia de protección de datos personales ante el @SCSalud. Las muestras biológicas —sangre, orina—, son datos personales.
El RGPD dice que el SCS tiene un mes para contestar. Sin embargo, han transcurrido más de dos y no han contestado. Esto es otra irregularidad.⁵
Ante este nuevo incumplimiento del SCS, escribí a su Delegado de Protección de Datos, pero este me remitió de nuevo al SCS.
Entonces se me ocurrió presentar un segundo escrito pidiendo la identidad de los médicos que accedieron a mi historia clínica aquel día, pues en el registro de accesos tiene que estar la identidad de la doctora.
Pero me respondieron que «por protección de datos» no me lo pueden dar. Una ley estatal y otra autonómica me otorgan derecho explícito a conocer la identidad de la doctora que me atendió aquel día⁴. Pero se amparan en la vaga excusa de la protección de datos para vulnerar mi derecho.
Me queda poner una reclamación ante la AEPD. Pero si la estimaran no habría ninguna sanción, pues las Administraciones públicas solo pueden ser apercibidas. No pasa nada.
Tras esta penosa penitencia os podéis imaginar qué confianza me queda ya en el sistema público de salud: ninguna.
Sintiéndome totalmente desamparado, y tras meses de escritos y esperas, llamé por teléfono al HUMV y pedí hablar con el director médico del hospital. Pero me dijeron que no me podían pasar con él. Pedí entonces hablar con el director gerente, y me pasaron con un contestador automático.
Con las tripas revueltas por todo esto, hace más de un mes hice de ellas corazón y acudí al HUMV y me puse frente a la puerta del despacho de la responsable del Servicio de Atención al Usuario hasta que conseguí hablar con ella.
La responsable fue muy amable y me escuchó con atención. Luego me dijo que se interesaría por mi caso y me contestaría «en unos días». Le di aliviado las gracias y volví a casa. Estuve dos días destrozado.
Pero ha transcurrido más de un mes de aquel último cartucho y nadie en el HUMV ni el SCS me ha contestado. Estamos en julio y nadie me dice la identidad o el número de colegiación de la doctora que me atendió en enero. Pronto se irán de vacaciones. Agosto es inhábil en muchos sitios.
A estas alturas, comienzo a sospechar que la doctora que me atendió no está colegiada, lo que sería gravísimo.
Yo reclamo saber la identidad de la doctora para interponer una denuncia contra ella, pero tras cinco meses y pico de gestiones, ni el HUMV ni el SCS contestan mis escritos.
Cada vez que paso por delante del hospital me entran ganas de llorar. Siento miedo y angustia cuando veo a un médico, porque vuelven a mi cabeza aquellas largas horas inmovilizado, herido, amenazado y forzado.
Y cuando he pedido amparo por los cauces formales, siento que se despliega contra mí otra violencia, que es la institucional.
La semana pasada ya no pude más y me empadroné en Bilbao. Yo vivo en Santander, pero a raíz de todo esto empecé a pensar en marcharme de Cantabria, porque cada vez que veo el HUMV o la sanidad cántabra, me rompo por dentro. Cambiando de domicilio puedo usar el sistema vasco de salud, que es diferente.
Hoy, sin embargo, he comprobado que no puedo pedir cita médica ni en la sanidad cántabra ni en la vasca: ninguno de ambos sistemas me reconoce como usuario. Estoy en un limbo.
Escribo esto para pedir auxilio. Y porque ya no me quedan más recursos. He dirigido escritos, realizado llamadas y hablado con todas las personas a mi alcance. Pero el sistema público incumple sus propias normas y conculca mis derechos.
Solo me queda publicar esto y preguntar si tengo algún amigo en el HUMV que, desde dentro, me pueda facilitar la información a que legalmente tengo derecho.
Si es así, en privado le facilitaré el nombre que la doctora portaba en su uniforme.
___
¹ Art. 21 de la Ley 41/2002.
² Art. 8 de la misma ley.
³ La instrucción 1/2008 de la Dirección General
de Ordenación, Inspección y Atención Sanitaria de la Consejería de Sanidad del Gobierno de Cantabria establece un plazo de un mes.
⁴ Art. 5.1 de la Ley 44/2003, art. 36.1 de la Ley 7/2002 de Cantabria y art. 14.1 de la Ley 41/2002.
⁵ Art 12 del RGPD.
🚨Como veo mucha desinformación y bulos en relación con la "Ley de los Nietos" os explico qué ha pasado y dónde está el problema.
No es tanto la Ley sino una Instrucción "irregular" de la Dirección General del Ministerio de Justicia.
Luego ya cada uno que piense como considere.
@TuIberdrola a 30km del centro de Madrid, oficialmente vivimos en Cuba!! Vamos a corte diario de luz, de horas de duración, desde hace ya un tiempo. Sin agua, sin wifi, todo desprogramado constantemente, algún electrodoméstico que no aguanta….sin respuesta a 1/2
@TuIberdrola Pues gracias por tu respuesta. El teléfono tardan un buen rato en cogerlo y luego te dicen que abren incidencia y hasta hoy. Vamos a corte casi disrio, a veces dos al día, desde hace semanas y no hay respuesta
las reclamaciones de los vecinos, sólo mandan un SMS diciendo la hora prevista a que volverá la luz. Tendrá que ver un gran centro de datos que han abierto cerca??? Puede ser, por darle luz a llos nos dejan sin ella a los vecinos. Pero rendrán que solucionarlo!!!
Suecia aprueba una ley que permite revocar la residencia por mala conducta: impuestos impagados, fraude al sistema social o vínculos extremistas. No hace falta cometer un delito. La residencia es un privilegio, no un derecho. España debería tomar nota.
#DENUNCIA El líder de los Topos de Chile denuncia que son interrumpidos constantemente durante su trabajo por militares venezolanos que los acosan, pidiéndoles sus documentos de identificación incluso dentro de los túneles que construyen para salvar vidas.
Francisco Lermanda, líder de los Topos de Chile:
"Un militar se metió en la zona de desastre, donde esta nuestra gente metida en túneles... para pedirle los documentos"
"Cuando una de nuestras rescatistas le pregunto el militar oye amigo tú me has pedido mis documentos al menos 5 veces en los días que tenemos aquí y ya tu me conoces, por qué lo haces? El militar respondió: por que nosotros tenemos ordenes de chequearlos cada cierto tiempo porque ustedes pueden ser espías yanquis o de Chile"
El meteorólogo estadounidense Chris Martz (@ChrisMartzWX) explica por qué hace tanto calor esta semana en Europa y no, no se debe al cambio climático (aunque el cambio climático sea un hecho –pero no una crisis).
Europa es el continente que más ha reducido sus emisiones de CO2 (junto con otros países ricos de la OCDE), con un coste enorme para sus contribuyentes, inmolándose económica e industrialmente frente a la mitad del mundo (especialmente frente a China), sin obtener ningún resultado ni sobre el clima ni sobre el tiempo ni sobre las olas de calor.
De acuerdo con Martz, el bloqueo omega Ω es la verdadera explicación meteorológica detrás de las temperaturas extremas que actualmente se miden en gran parte del continente europeo. Mientras que los grandes medios vinculan el calor al cambio climático y los gases de efecto invernadero, los científicos críticos señalan una explicación mucho más sobria y mejor fundamentada: un patrón meteorológico persistente en la alta atmósfera que ya ha ocurrido en Europa en varias ocasiones.
Un bloqueo omega es un patrón de la corriente en chorro — el potente flujo de viento a gran altura que en gran medida condiciona el tiempo en nuestras latitudes. El nombre proviene de la similitud de la forma que adopta la corriente en chorro con la letra griega omega (Ω): una gran cresta de alta presión en el centro, flanqueada por dos áreas de baja presión a ambos lados. Este patrón hace que las masas de aire cálido apenas puedan fluir y que la situación meteorológica pueda mantenerse durante días e incluso semanas.
En el caso de la actual ola de calor, el aire caliente del Sáhara es transportado hacia el norte en dirección a Europa por el aire anticiclónico (que gira en el sentido de las agujas del reloj). Mientras esa masa de aire sube y baja, se comprime adiabáticamente (sin intercambio de calor) — un proceso puramente físico que hace que la temperatura aumente aún más. Sin ninguna influencia del CO2.
Chris Martz ha compartido su análisis de manera extensa a través de las redes sociales. Su conclusión es clara: este bloqueo omega no tiene nada que ver con el cambio climático o las emisiones de gases de efecto invernadero. Es una dinámica meteorológica conocida, bien documentada, que siempre ha ocurrido y que muy probablemente también habría llevado a alcanzar récords de calor en otras épocas preindustriales.
Martz además señala una paradoja científica notable. Existen diversos estudios que sugieren que el calentamiento del Ártico en realidad conlleva bloqueos omega menos frecuentes, porque la diferencia de temperatura entre el ecuador y las regiones polares se reduce. Eso contradice directamente la afirmación de que el cambio climático causa o intensifica este tipo de olas de calor. Martz reconoce que hay debate sobre este tema, pero el mensaje que los medios transmiten es demasiado simplista.
Luego está el aumento de la radiación solar debido a que hay menos nubosidad en las capas de nubes bajas y medias. Esa disminución de la nubosidad está parcialmente relacionada con las estrictas regulaciones europeas contra la polución del aire, que han llevado a que haya menos partículas y aerosoles en la atmósfera. Menos partículas en el aire, menos polvo y contaminación, significa menos formación de nubes, más luz solar directa y, por lo tanto, temperaturas superficiales más altas. En otras palabras: la propia regulación ambiental europea de cielos más límpidos contribuye en parte al aumento del calor. Esa es una conclusión incómoda que rara vez encontraremos en los medios.
Los medios de comunicación eligen siempre el sensacionalismo por encima de la sutileza científica.
En cuanto hace calor, los medios buscan el clickbait y establecen el vínculo con el cambio climático, casi sin matices, raramente con fundamentos meteorológicos y sin la más mínima referencia a posibles explicaciones alternativas. Eso no es periodismo — eso es activismo político disfrazado de ciencia.
CLINTEL (Climate Intelligence), con más de 2.000 científicos climáticos asociados, representada en Europa por el periodista científico Marcel Crok (@marcelcrok), respalda el análisis de Martz.
Curiosamente se ha incrementado un 11% las notificaciones de alertas sobre comida con pesticidas.
Más curioso aún es que el 78% es de productos importados.
Pero ya si les digo que solo el 0’0082% de estas importaciones se inspeccionan les explota a ustedes cabeza
Estoy intentando algo loquísimo:
👉 Ver todos los mensajes que me ha enviado un organismo público.
Algo rarísimo, ¿verdad?
Acudo a la Dirección Electrónica Habilitada Única (DEHú), y mis mensajes aparecen separados en dos buzones distintos:
— Notificaciones
— Comunicaciones
¿No puedo ver todo junto, en un único buzón? Pues no. Cada vez que entro tengo que revisar siempre dos buzones diferentes.
Entiendo que es diferente una «notificación» y una «comunicación», pero la inmensa mayoría de autónomos y pymes recibimos unos pocos mensajes en la DEHú. ¿No sería más claro mostrarlos todos juntos en un solo buzón?
Lo peor, sin embargo, está por llegar:
👉 No puedes ver, por ejemplo, «todos los mensajes desde 2023». El buscador permite filtrar por un rango de fechas, pero si indicas un rango de más de 30 días, da error.
¡Tal cual, amigos! 😭
Si estás buscando una notificación antigua pero no sabes exactamente de cuándo es, tienes que hacer muchas pequeñas búsquedas, seleccionando un estrecho rango de fechas cada vez. 🥹
Ni siquiera puedes ver todas tus notificaciones de enero, marzo, mayo, julio, agosto, octubre o diciembre, porque estos meses tienen 31 días, y la DEHú no es capaz de mostrar más de 30.
Como no doy crédito a lo que veo, pienso que soy yo, que me he vuelto senil o ando haciendo algo mal. Así que pregunto a Ada, «el asistente virtual».
Sudores fríos.
¡Nunca en la vida un «asistente virtual» de la Administración pública me resolvió nada! ¿Será distinto ahora?
Pruebo y… Ada no entiende mi pregunta.
Todo esto no me duele por mí. Me duele por los millones de pymes y autónomos que están igual y no tienen el altavoz con 130 000 seguidores que tengo yo para decirle respetuosamente al ministro de Transformación Digital, @oscarlopeztwit, que quiero ver a gente de su equipo en prisión.
¡Somos un país muchísimo mejor que toda esta basura!
Gracias por tanto, Gobierno de España. ❤️
Algún día, quien sepa hacerlo contará el papel infame que el PNV ha hecho en las últimas cuatro décadas de historia de España: árbol, nueces, trinque y pesebrismo. Si no fuera por la gentuza criminal de la que nació Bildu, aplaudiría que les dieran un buen revolcón en las urnas.