La psicología detrás de esto es simple: los humanos calibramos el valor de algo por su escasez, no por su intensidad. Cuando el trato excelente llega sin haberlo ganado, sin filtro, sin que exista ningún riesgo de perderlo, deja de leerse como un regalo y empieza a leerse como algo que se merece por default. El exceso de bondad, sin estándar detrás, no genera gratitud — genera derecho.
Esto no es un argumento en contra de tratar bien; es un argumento en contra de tratar bien sin criterio. Dar tu mejor versión — tu tiempo, tu atención, tu esfuerzo — antes de que alguien demuestre que corresponde con la misma energía, no te hace más atractivo, te hace predecible. Y lo predecible, en cualquier tipo de relación, se da por sentado. El valor se protege con estándares, no con exceso de entrega.
La generosidad sin discernimiento no construye admiración. Construye expectativa.
Valiente ciudadano enfrenta al Terrorista y fabricante de explosivos Sergio de león Morataya. Alias
Chimadera de conejos.
Este ciudadano si me representa
Bravo bravo 👏🎉🎉🎉🎉👏👏👏👏
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Para los que todavía no se dieron cuenta ni lo habían entendido, les hicieron unos dibujos animados
Y explica Gaza mejor que cientos de horas de televisión.
Hamás fabrica la propaganda, demasiados medios la amplifican y los pelotudos (in)útiles, odiadores de Israel, hacen gratis el resto del trabajo.
Y aun así, algunos tampoco lo van a entender.