Para entender por qué la Teoría Subjetiva del Valor (TSV) no es solo un error académico, sino un proyecto ideológico, hay que situarse a finales del siglo XIX. 1/12
"El imperialismo no es la creación de uno o un grupo de estados. Es el producto de una fase particular de madurez en el desarrollo mundial del capital; una condición internacional innata a ella, un todo indivisible, que sólo es reconocible en sus relaciones."
Karl Liebknecht
Constatar que nadie de las personas con las que uno se relaciona o rodea viven bien o tranquilas, es una buena forma de saber que tampoco se vive bien y tranquilo.
sinceramente, odio que hayamos normalizado la idea de que todas las opiniones son válidas. Creo que deberíamos volver a decirle a la gente que está mal informada y es ignorante.
Cada "mala noticia" que nos llega de China es onda:
-Ejecutan a político corrupto
-Construyen represa demasiado grande
-El peligroso nuevo tren de alta velocidad
-Están plantando demasiados árboles?
Y nosotros acá discutiendo libremente si los jubilados tienen derecho a vivir.
¿Senti-pensar?. Ningún pensamiento está alejado de la experiencia sensible. Hasta las más creativas imaginaciones tienen base material en la vida y época de las personas. Neologismos así se filtran en el discurso como novedad, cuando crean, a lo menos, confuciones buena onda.
¿Todos los seres humanos estamos de acuerdo en que necesitamos 3 días para realmente tener un balance entre vida y trabajo?
Porque siento que es algo que tendríamos que exigir a nivel mundial.
El capitalismo no es un conjunto de políticas que aplica tal o cual Estados
El capitalismo es el modo de producción de la propia humanidad y su existencia en la tierra, en su forma presente
Es la relación social totalizada que rige la misma conciencia de quien produce
cuando era niño creía que la gente callada era misteriosa y tenía todo un mundo inmenso en su interior que solo compartían con poca gente. de grande entendí que en el 99 % de los casos la gente callada no tiene absolutamente nada para dar, ni decir ni misterios que compartir