El Pabellón de España, diseñado por Néstor Montenegro, Enorme Studio y Smart and Green Design, está inspirado en la corriente de Kuroshio, uno de los grandes secretos de la navegación española durante siglos, que estableció un canal de enriquecimiento cultural y comercial con Japón. A partir de esa idea, el Pabellón se presenta como una experiencia que combina el océano y el sol como elementos que conectan ambos países.
@expo2025japan
En Tokio tienen problemas de espacio. En esta ciudad, el suelo puede suponer entre el 30% y el 60% del precio total de la vivienda.
Pero eso no les impide proyectar «torres» de 30 m².
La luz en arquitectura es el lenguaje invisible que transforma el espacio en experiencia.
Es la herramienta más pura y sofisticada del arquitecto: moldea sin tocar, emociona sin hablar y revela sin imponer. Dominarla es entender cómo el tiempo habita el espacio.
No tengo ni idea de cómo funcionará una vez abierto, pero el Mercado de Nicolás Bravo en México, diseñado por Aidia Studio, me parece una auténtica barbaridad.
Jiakun Liu es uno de los arquitectos con mayor sensibilidad frente a la naturaleza en la producción arquitectónica de los últimos 50 años. Merecidisimo el Pritzker. Nada más admiremos la Renovación en Tianbao Cave District, una invitación al recorrido y la contemplación.
El Nou Mestalla ha hecho descubrir a algunos futboleros lo qué es el “Factor” Φ, una herramienta que mide la calidad de visión de cada estadio.
¿Pero sabíais que hubo un arquitecto obsesionado con crear un estadio en el que todo el mundo viese igual de bien?
Te cuento.👇
En este avión hay 8 salidas de emergencia. 2 puertas situadas en la parte delantera de la cabina, 4 ventanas sobre las alas, y dos puertas en la parte posterior del avión.
#LaIslaDeLasTentaciones9
¿Sabías que existen los "Premios Comedia de Fotografía de la Vida Salvaje"?
Estas son algunas de las fotos de animales más divertidas e ingeniosas:
1. Habla con la aleta (Jennifer Hadley)
Al oso panda de un zoológico de Japón cuando está triste, para levantarle el ánimo, le llevan hojas rojas para comer porque son sus favoritas. Tenéis que ver cómo reacciona al verlas 🥺
Competition winning 17-storey tower in Marseilles by Parc Architectes
A super efficient plan with a great diversity of apartment types. But one fire stair like this wouldn’t be legal in many places!
Una mañana, el anciano señor Maas se despertó en su casa notando algo raro. Como si las cosas no encajasen totalmente.
No sabía que TODO LO QUE LE RODEABA ERA FALSO: su casa, su calle, el supermercado Y LA MAYORÍA DE SUS VECINOS.
En #LaBrasaTorrijos, Villa Demencia.
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El Hotel Belvedere, en Suiza, es uno de los edificios más fotogénicos del mundo.
En medio de una carretera alpina, parece de una peli de Wes Anderson y, sin embargo, está cerrado y abandonado por culpa del coche y del cambio climático.
Esta es la historia: en 1882, el empresario Josef Seiler construyó una pequeña posada en una horquilla de la recién abierta carretera del Furka Pass, en los Alpes Suizos.
La carretera era cada vez más transitada, así que Seiler amplió varias veces la posada hasta que, en 1907, se convirtió en un hotel con 90 habitaciones. Lo llamó "Hotel Belvedere".
En esa época, el hotel era básicamente un establecimiento de lujo donde paraba la alta sociedad, entre otras cosas, para acercarse al glaciar del Ródano, que estaba a apenas unos cientos de metros de la carretera.
Con la popularización del alpinismo, el Hotel Belvedere vivió sus momentos de mayor gloria, pero, sin embargo, su declive no tardó en llegar. Tras la 2ª Guerra Mundial, la modernización del coche privado, que permitía cruzar los Alpes en un solo día e incluso menos sin necesidad de hacer paradas para dormir, comenzó a hacer que el Belvedere perdiese atractivo.
Su aparición en "Goldfinger", la peli de James Bond del 64, insufló una cierta nueva vida en el Belvedere, pero no fue suficiente porque, para los años 70, el glaciar se había retirado más de un kilómetro de la carretera y las vistas desde el edificio eran mucho menos espectaculares.
En vista de la cada vez mayor ausencia de huéspedes, el hotel se cerró en 1980. En 1988 se restauró y volvió a abrirse y, a partir de 2010, encontró un cierto revival precisamente gracias a lo instagrameable que es su imagen.
Pero no parece haber sido suficiente. En 2015, el Belvedere volvió a cerrar y ahora solo es un resto abandonado de cuando la montaña era un lugar al que ir y no un decorado por el que pasar a toda velocidad.