"No se imaginan lo emocionada que estaba mi mamá cuando se enteró de que me llamaban de Central.
Mi papá dudaba: 'Uh, no sé, es medio lejos ¡Son 9 kilómetros! No tenemos auto. ¿Cómo lo vamos a llevar hasta allá?'.
Y mi mamá le dijo: '¡No, no, no! No te preocupes, yo lo llevo. ¡No es ningún problema!'.
Y ahí es cuando nació Graciela.
Graciela era una bicicleta amarilla, oxidada, con la que mi mamá me llevaba todos los días al entrenamiento. Tenía un canastito adelante y espacio para llevar uno más atrás, pero había un problema, porque mi hermanita también tenía que venir con nosotros. Entonces mi papá con una sierra le cortó un cuadrillo de cada lado del canastisto, que es donde se sentaba mi hermana.
Así que imaginen esto: una mujer andando en bicicleta por todo Rosario, con un pibe atrás y una nenita adelante, más un bolso deportivo, con mis botines y algo de comer, en el canasto de adelante. En subida. En bajada. Pasando por los barrios más difíciles. Bajo la lluvia. En el frío. De noche. No importaba. Mi mamá sólo seguía pedaleando".
✍️ Ángel Di María, en The Players' Tribune.
SE TERMINÓ LA VAGANCIA EN LAS CÁRCELES. AHORA TODOS LOS PRESOS TRABAJARÁN ARREGLÁNDOLAS
El plan "Manos a la Obra" arranca ya. Y el que se niega, sanción directa.
Instagram le ha hecho creer a la gente que una relación consiste en viajar, ir a restaurantes y en tener experiencias increíbles. Pero una relación se construye en la cotidianidad, en lo doméstico, en el cansancio, en el aburrimiento.