madurar es aceptar que yo también fui la mala en algunas historias. Que también hice daño incluso tomando decisiones que creí correctas porque no sabía ni tenía la sabiduría que tengo hoy. Y sigo aprendiendo
mi mayor decepción de adulta fue darme cuenta de que muchas veces a la gente mala todo le sale bien, literal todo. Pero aprendí que la vida no se mide por lo inmediato, sino por la paz con la que uno duerme, y esa jamás la tendrán quienes viven de dañar
Hay gente que no te quería como imaginabas, solo te necesitaba, solo le hacías bien, solo lo sacabas de lo terrible de su mundo y eso es confort, no amor.
madurar es aceptar que yo también fui la mala en algunas historias. Que también hice daño incluso tomando decisiones que creí correctas porque no sabía ni tenía la sabiduría que tengo hoy. Y sigo aprendiendo
Te mentí, si me duele, si lloro, si es difícil, si me afecta, si me hace sentir mal, si me hace sobrepensar, si soy sensible, si me rompe el alma, si se me hace chiquito el corazón.
finalmente no me respondió el último mensaje y no volví a mandarle algo, simplemente desaparecimos del mundo del otro, siempre quise encontrar respuestas, pero ahora me doy cuenta que no hace falta preguntar porque cuando miro hacia atrás, cada detalle, acción, es la respuesta