¿Has comido alguna vez tuétano? ¡No tires los huesos de res! En serio, el tuétano es rico, mantecoso y un lujo. Una vez asado, se funde en esta deliciosa pasta dorada que es básicamente la respuesta natural al foie gras (pero mucho más económica). Úntalo en pan caliente, espolvorea un poco de sal marina y ¡listo! El sabor explota en tu boca. No solo tiene un sabor increíble, sino que el tuétano también está repleto de nutrientes como colágeno, grasas saludables y minerales que son excelentes para las articulaciones y la piel. Se ha consumido durante siglos, desde guisos rústicos de pueblos hasta elegantes restaurantes franceses. Así que la próxima vez que cocines con res, guarda esos huesos. Ásalos. 🦴🔥🍞