Lo cierto es que no sabemos cuándo será la última vez. Ni el último abrazo, ni el último beso. Ni el último te quiero. Ni siquiera el último suspiro.
Disfruten, la vida no avisa.
últimamente la gente me está cayendo muy mal y no logro entender si yo estoy muy exigente con mis estándares de tolerancia a la pelotudez, o es un hecho que están todos muy pero muy pelotudos