selección de Paraguay agarren sus valijas, su tereré, chipa y vayan a disfrutar de la vida, el negraje del fútbol no merece a selecciones como ustedes.
Una mujer no puede elegir el padre que la trae al mundo, pero sí puede y debe elegir muy bien el papá de sus hijos.
Seamos exigentes si, porque no existe misión más valiosa que la maternidad y la paternidad.