Deja de esperar el momento perfecto para actuar y empieza hoy mismo a crear el carácter necesario para manejar cualquier circunstancia que se presente. El momento perfecto es una ilusión de los que temen fallar; la acción es la única medicina contra la incertidumbre.
Cuida tus mañanas y habrás ganado la mitad de la batalla diaria. Cómo empiezas tus primeras horas determina el tono de todo lo que sigue. Empieza con propósito y no con distracciones vanas.
Camina por la vida con la certeza de que tu autenticidad incomodará a muchos, pero acepta que esa misma luz será el faro que atraiga a quienes realmente merecen estar a tu lado.
Deja de pedir permiso para brillar con toda tu luz propia. Si tu luz molesta a alguien, que se ponga lentes de sol. Tu crecimiento no debe ser limitado por la comodidad ajena hoy.
Consume cada segundo de tu existencia con una pasión tan desbordante que la muerte te encuentre completamente agotado y sin una sola gota de vida desperdiciada en la rutina.