Hace unas semanas llegó a París sin patrocinadores, fuera del Top 100 y sin la certeza de poder cubrir los gastos de su estancia. Hoy, Maja Chwalińska es subcampeona de Roland Garros. Solo por alcanzar la final ganó más dinero que en toda su carrera profesional. Una de las historias inspiradoras del deporte en 2026.
Si crees que EUA quiere salvar a Venezuela del narco, lamento decirte que te ves como un tonto. Lamento ser yo quien te diga que:
En 1953 los EUA fueron a Irán a "frenar el comunismo" pero al final fueron por el petróleo; en 1954 fueron a Guatemala para "frenar a los soviéticos" pero al final fueron por sus tierras; en 1961 fueron al Congo para "evitar el avance comunista" pero al final fueron por sus diamantes; en 1973 fueron a Chile para "salvar la democracia" pero al final fueron por su cobre; en 1989 fueron a Panamá para "combatir el narcotráfico" pero al final fueron por el Canal; en 2003 fueron a Irak por "armas de destrucción masiva" pero al final fueron por su petróleo; en 2011 fueron a Libia para "combatir al régimen" pero al final fueron por el oro; en 2014 fueron a Siria para "luchar contra el terrorismo" pero al final fueron por su petróleo; en 1964 fueron a Vietnam para "detener el comunismo" pero al final fueron por sus tierras.
En cada uno de esos casos, EUA usó su propaganda mundial (tv, radio, cine, redes) para lavarle el coco a los más tontos hasta convencerlos de que EUA estaba salvando al país en turno de los comunistas/terroristas/narcos, y de que cualquiera que criticara la invasión gringa estaba defendiendo el comunismo/terrorismo/narco.
Considerando que desde hace un año hay una campaña mediática de decirle "narcogobierno" a varios países de américa latina y que Venezuela tiene los yacimientos de petróleo más grandes del mundo, ya te imaginarás lo tonto que te lees cuando aseguras que "EUA quiere salvar a Venezuela del narcotráfico."
Esa misma maquinaria te lavó el coco para convencerte de que cualquiera que condene la invasión de Trump está defendiendo al indefendible de Maduro.
No es coincidencia que te cueste procesar la idea de estar en contra de Trump y en contra de Maduro al mismo tiempo.
Ya no existe el pretexto de la falta de información; las redes sociales están llenas de evidencia histórica y cualquiera que no lo capte es porque de plano ya es brutalmente idiota.
Demuestra que no eres tonto y deja de entender la complejidad del mundo real con el simplismo de una película de buenos contra malos.
Rechazamos categóricamente la calumnia que hace la Casa Blanca al Gobierno de México de tener alianzas con organizaciones criminales, así como cualquier intención injerencista en nuestro territorio.
Si en algún lugar existe tal alianza es en las armerías de los Estados Unidos que venden armas de alto poder a estos grupos criminales, como lo demostró el propio Departamento de Justicia de Estados Unidos en enero de este año.
Nuestro gobierno ha asegurado en cuatro meses más de 40 toneladas de drogas, incluyendo 20 millones de dosis de fentanilo. También ha detenido a más de diez mil personas vinculadas con estos grupos.
Si el gobierno de Estados Unidos y sus agencias quisieran atender el grave consumo de fentanilo en su país, pueden por ejemplo combatir la venta de estupefacientes en las calles de sus principales ciudades, lo que no hacen y el lavado de dinero que se genera por esta actividad ilegal que tanto daño ha hecho a su población.
También podría iniciar una campaña masiva para evitar el consumo de estas drogas y cuidar a sus jóvenes, como lo hemos hecho en México. El consumo y la distribución de drogas está en su país y ese es un problema de salud pública que no han atendido. Además, la epidemia de opioides sintéticos en Estados Unidos, tiene su origen en la prescripción indiscriminada de medicamentos de este tipo, autorizados por la Administración de Drogas y Alimentos (FDA) como lo demuestra el juicio contra una farmacéutica.
México no quiere confrontación. Partimos de la colaboración entre países vecinos. México no solo no quiere que el fentanilo llegue a Estados Unidos, sino a ninguna parte. Por ello, si Estados Unidos quiere combatir a los grupos delictivos que trafican droga y generan violencia, debemos trabajar conjuntamente de forma integral, pero siempre bajo los principios de responsabilidad compartida, confianza mutua, colaboración y sobre todo, respeto a la soberanía, que no es negociable. Coordinación sí; subordinación, no.
Para ello propongo al presidente Trump que establezcamos una mesa de trabajo con nuestros mejores equipos de seguridad y salud pública.
No es con la imposición de los aranceles como se resuelven los problemas, sino hablando y dialogando como lo hicimos en estas últimas semanas con su Departamento de Estado para atender el fenómeno de la migración; en nuestro caso, con respeto a los derechos humanos.
La gráfica que el presidente Trump ha estado subiendo a sus redes sociales sobre la disminución de la migración fue elaborada por mi equipo de trabajo, que ha estado en constante comunicación con el suyo.
Instruyo al secretario de Economía para que implemente el plan B que hemos estado trabajando, que incluye medidas arancelarias y no arancelarias en defensa de los intereses de México.
Nada por la fuerza; todo por la razón y el derecho