a Antonella no fue la que sacaron de un estadio (cuando jugaba la selección) a gritos diciéndole de todo porque su papá es Petro? pero ahí si nunca vi a césar decir que hay despolitizar a la selección
Tal vez uno de los mejores tweets de la historia de Twitter FPC, pero pasará al olvidó porque en este país la falta de concentración es tan grande que no son capaces de ver más de 10 segundos de vídeo
@pilarvelasquezv Que terrible mensaje. Después salen ustedes mismo a decir que cualquier persona de izquierda "incendia" el país, cuando son ustedes a través de todas sus plataformas los encargados de generar tanto malestar en la gente. Ojalá algún día recapaciten.
Hoy es un buen día para recordar que Iván Cepeda Castro luchó toda su vida para que paramilitares como Santiago Uribe, hermano de Álvaro Uribe Vélez, respondieran ante la justicia; mientras Abelardo los defendía desde su bufete de abogados.
Que diferentes somos.
El catre hijueputa de Mbappe, campeón del mundo, goleador en FINALES del mundial, se pronunció contra la extrema derecha en Francia, y estos bobos cagados sobrevalorada chambones le hacen el feo a una niña? Parias, no se merecen nada 🤗
Cepeda: *autor de la ley que reconoce las violencias sexuales en el marco del conflicto armado y las mujeres somos centrales en su propuesta*
Abelardo: *tiene que ser obligado por una jueza a reconocer que las mujeres votamos con inteligencia*
Carvalho: nO sÉ dÉ cUáL hAbLaS 😜
@comandoazulmfc@MillosFCoficial@davidms06 Si bien ustedes no son nadie, es un poco irrespetuoso que le digan esto a un tipo que nos ha dado títulos, y no le pidan lo mismo a otros que no quieren irse, o que se ponen por encima del escudo y hacen lo que quieren.
Desde mi lugar como feminista, defensora de una política social posibilista y de una economía cooperativista, digo con total transparencia lo que pienso y lo que voy a hacer.
Sé lo que representa Abelardo de la Espriella. Él encarna todo aquello contra lo que he luchado: es un hombre misógino y machista, un líder que construye su imagen más como showman que como estadista comprometido con el bienestar colectivo. Por eso dejo claro: no le haré campaña oficial, no invitaré a votar por él y mi apoyo nunca será incondicional. Escasamente depositaré mi voto a su favor y tengo el deber de explicar por qué.
Me dicen que el voto es secreto. respondo que toda mi vida he hecho mi voto público. Esa es mi forma de ejercer control político. de decir: te voto, te cuestiono, te confronto, te exijo y nunca estuve a tu servicio. Creo firmemente en esta máxima: con democracia todo, sin democracia nada.
No puedo premiar la indecencia que ha marcado estos cuatro años de gobierno de Gustavo Petro. No estoy de acuerdo con la forma en que se han ejecutado las políticas públicas, ni con las decisiones administrativas, ni con la gestión que ha profundizado divisiones. Tenemos una crisis profunda en el sistema de salud y es urgente frenar ese rumbo. Tampoco puedo respaldar una administración que premia la ignorancia o la violencia, que permite la misoginia en cargos de poder y que difunde ideas dañinas: que quien tiene estudios es un ladrón, que se odia al que tiene bienes solo por tenerlos, o que se alimenta el odio de clase. Hago una distinción fundamental: el odio de clase no es lo mismo que la conciencia de clase. Uno separa y destruye; la otra impulsa la transformación con justicia y sin rencor.
Por eso tampoco voy a votar a favor de Iván Cepeda. No me quedaré como espectadora silenciosa. Mi voto es esencialmente en contra de su candidatura y de lo que representa hoy. No confío en él. Esa imagen de hombre decente y serio que construyó a lo largo de los años se ha desdibujado en esta campaña. Se ha comportado como la mascota adiestrada del presidente. Si esa es su actitud ahora cuando busca el poder, así será durante cuatro años si llega a gobernar.
Quiero que Abelardo lo sepa: una feminista le dará su voto solo para confrontarlo, cuestionarlo, vigilar cada paso y exigirle que no traicione a la ciudadanía. Soy solo una mujer y mi única herramienta es mi voz. Voy acompañada de muchas mujeres que piensan igual. Ellas también votarán por Abelardo, no porque yo haya hecho campaña, sino porque han decidido libremente que es la opción menos dañina para el país. Nadie nos verá celebrando su figura. Nos verán vigilando.
Mi decisión central es esta: voto en contra de la Asamblea Constituyente. Invito a no votar por Cepeda porque es imposible creer en sus promesas. Basta mirar sus acciones de las últimas tres semanas. Primero no reconoció los resultados de la primera vuelta y al día siguiente ya los aceptaba. Dijo que la constituyente no era su prioridad y luego prometió hacerla sí o sí. Se negó a debatir durante meses y ahora exige debates a última hora. Desconfío rotundamente de él. Esa postura no significa que confíe en Abelardo. Significa que tengo claridad sobre lo que está en juego.
Es vital entender algo que muchos confunden y que cualquier abogado, y más un constitucionalista como él, debería explicar bien. Reformar artículos de la Constitución no es lo mismo que hacer una Asamblea Constituyente. Son procesos distintos en naturaleza, alcance y reglas. Una reforma ajusta lo que existe dentro del marco legal vigente. Una constituyente borra todo el tablero para cambiar las reglas desde cero, sin límites previos. No estoy de acuerdo con una constituyente venga de la derecha o de la izquierda, porque hoy lo que urge es proteger el marco democrático que tenemos.
Por todo esto, mi voto es una herramienta de defensa vigilancia. Voto por la Constitución y para frenar lo que considero un riesgo mayor. @RSilvaRomero
Gracias
https://t.co/sYEV8AN7Pq
Cuando tuvimos dudas de las elecciones en Venezuela, tomé la decisión con Brasil de no reconocer el gobierno de Maduro, desde entonces no hubo contacto personal hasta el final.
Las elecciones en Venezuela no fueron libres porque la negociación falló: Ni levantaron las sanciones, y el pueblo votó bajo extorsión de hambre y Maduro no permitió la libre participación del electorado. Fallaron las negociaciones entre Biden y Maduro en las que yo personalmente participe.
Antes de elecciones le dije a Maduro personalmente que debía medirse bajo la voluntad del pueblo y que si perdía se alistaran a ejercer la oposición, tal como habíamos hecho en Colombia durante décadas y a costa de nuestras vidas.
Maduro y sus amigos eran adictos al poder, el embrujo petrolero, que arrancó desde Chávez, no les permitió dejarlo pacíficamente.
La revolución de Chávez se perdió a pesar de su gran popularidad por su muerte y por dejar depender a Venezuela del petróleo.
Yo defiendo en Colombia un camino sin hidrocarburos en la base. Por eso se parece el gobierno de Maduro más a Uribe que a mi gobierno
La lógica de la renta petrolera no genera ni socialismo ni riqueza solo atrae misiles como ya lo hemos visto.
En Venezuela se necesita un periodo de transición donde se gobierne y se llegue a un acuerdo y diálogo político, ojalá pensando como será una Venezuela post petrolera.
Ahora ayudaremos a Delcy a estabilizar Venezuela y a crear ese clima de confianza entre los venezolanos