Gracias a todos por difundir! Lana ha sido encontrada un poco lejos de casa pero en buen estado, gracias a Dios. Estamos muy felices de que al fin se encuentre con nosotros 😊❤️ la extrañamos demasiado 🐾❤️
Esta es Lana, mi perrita Husky que se extravió hoy en Guayacanes 4 etapa. Por favor les suplico compartan y me ayuden a encontrarla, es una perrita muy cariñosa y seguro se acercó a alguien o la siguió y se perdió. Es un animalito muy cuidado, muy querido, es parte de mi familia
Esta es Lana, mi perrita Husky que se extravió hoy en Guayacanes 4 etapa. Por favor les suplico compartan y me ayuden a encontrarla, es una perrita muy cariñosa y seguro se acercó a alguien o la siguió y se perdió. Es un animalito muy cuidado, muy querido, es parte de mi familia
Llevamos 2 meses con mis hermanos en la tarea interminable de repartir/vender/donar y desocupar el dpto de mamá (ahora en una residencia).
Creo que deberíamos llegar a viejos, más livianos de equipaje y ahorrarle la tarea al resto, de tener que decidir qué hacer con tanta cosa.🤔
Con este tema dormía todos los días a mis 15 años, con el cassette que había grabado en mi súper radio que tenía los cromos del álbum del rock pegados en los parlantes. Todos mis súper poderes venían de la música 🎵❤️😉
During Live Aid on July 13, 1985, Phil Collins performed "Against All Odds" at Wembley Stadium in London earlier in the day. He then took the Concorde (supersonic jet), crossed the Atlantic and played the same song again at JFK Stadium in Philadelphia a few hours later, the only artist in history to perform on both stages of Live Aid on the same day.
Hay canciones que automáticamente te regresan a otra época.
Y “Footloose” es una de ellas.
Pero escucharla en la voz de Kevin Bacon se siente distinto. Porque no estás viendo solo a un actor cantando. Estás viendo a alguien reviviendo una parte de la historia
Hay canciones que automáticamente te regresan a otra época.
Y “Footloose” es una de ellas.
Pero escucharla en la voz de Kevin Bacon se siente distinto. Porque no estás viendo solo a un actor cantando. Estás viendo a alguien reviviendo una parte de la historia
Restaurante lleno.
Sábado.
Mesa de 6.
Padres, abuelos y un niño de 8 años corriendo entre camareros con una tablet en la mano.
Gritando.
Saltando.
Metiendo los dedos en los vasos de otra mesa.
El camarero se acerca:
—Perdona, ¿podéis decirle al niño que no corra? Hay platos calientes.
La madre ni levanta la vista del móvil.
—Es que es muy intenso.
El niño pasa otra vez.
Casi tira una bandeja.
El camarero respira.
—De verdad, se puede quemar.
El padre sonríe como si estuviera en una charla TED de crianza consciente.
—No queremos coartar su personalidad.
Claro.
Su personalidad.
Antes se llamaba educación.
Ahora es “expresión emocional”.
El niño agarra una aceituna de una mesa ajena.
La señora se gira.
—Oye, que eso es mío.
Y ahí salta la madre:
—Tampoco hace falta hablarle así. Es un niño.
Es un niño.
La frase comodín.
Rompe algo: es un niño.
Molesta: es un niño.
Pega: es un niño.
Invade mesas ajenas como si estuviera colonizando América: es un niño.
Piden la cuenta.
El niño tira un vaso al suelo.
Cristales.
Agua.
Gritos.
El camarero vuelve.
—Por favor, ahora sí necesito que se siente.
El padre se pone serio.
—No me gusta cómo le estás hablando a mi hijo.
—Solo le he pedido que se siente.
—Pues igual deberíais tener un restaurante más adaptado a familias.
Adaptado a familias.
Traducción:
“Mi hijo puede comportarse como un gremlin mojado y tú tienes que sonreír.”
Salen indignados.
Media hora después, reseña en Google:
“Sitio poco recomendable. No respetan a los niños. Personal muy seco. No volveremos.”
Y ahí está el problema.
No es el niño.
El niño hace lo que le dejan.
El problema son adultos que confunden educar con aplaudir cualquier salvajada.
Padres que no quieren poner límites porque les da pereza sostener un berrinche de 4 minutos.
Y luego llaman “sociedad hostil” a cualquier persona que no quiera aguantar el resultado.
Resumen:
Tu hijo puede ser libre.
Pero si su libertad consiste en molestar a todo el restaurante, igual no estás criando un niño con personalidad.
Igual estás criando una factura emocional que algún día pagarán los demás.
Y seguramente tú también.