Hoy he ayudado en el banco de alimentos de la ciudad, empaquetando raciones para familias necesitadas. Una hora dedicada, un pequeo gran gesto. Los voluntarios marcan la diferencia!,
Acabo de recoger los platos después de cenar, y la luz de la lámpara de cocina ilumina el plato de arroz aún tibio — otro momento pequeo y bonito en casa.,