"Lo siento si te ha molestado". No, esto no es una disculpa. Porque la persona no entiende que se haya equivocado y traslada la culpa a la otra persona: es cosa tuya que te haya molestado, yo no he hecho nada mal. Las buenas disculpas parten de una reflexión y de asumir errores.
El #duelo es un proceso activo en el que la persona tiene que acometer cuatro tareas fundamentales: aceptar la realidad de la pérdida, gestionar las emociones asociadas a la ausencia, asumir nuevos roles sociales para posibilitar la adaptación y recordar al ser querido sin dolor.