El dinero sí da la felicidad porque la felicidad también es salir a comer a un lugar bonito, viajar, ir al gimnasio, comprarle detalles a tu mamá, comprar ropa, tener una casa arreglada y todo eso se consigue con dinero.
Cuando eliges pareja, también eliges rutinas. Eliges si se madruga o se trasnocha, si se vive con calma o con ansiedad, eliges si se conversa o se evade. El amor no es solo conexión, es compartir valores, ritmo y visión. Es elegirse cada día, incluso cuando la magia no alcanza.