Cuando trabajas con el corazón, confías en ti y te atreves a seguir, las oportunidades comienzan a aparecer y los sueños encuentran la forma de hacerse realidad.
Un día sabrás que no has perdido nada; que las cosas tuvieron que pasar así para que entendieras la vida; que nada se retiene y todo fluye a su modo; y que, así como algunas cosas se van, otras tantas llegan.
hacerlo bien aunque nadie lo notará. Todos hemos sentido alguna vez esa soledad extraña de estar delante de alguien y no ser vistos. Por eso, cuando alguien te mira sin prisa y alcanza a reconocer algo tuyo que ni tú sabías explicar, el mundo descansa un poco.
A veces no duele que alguien se vaya. Duele más que nunca haya sabido mirar de verdad. Que se quedara con una versión fácil de ti. Con tu carácter, tu silencio, tu forma de aguantar. Pero no con lo que había debajo: el cansancio, la ternura, la herida antigua, las ganas de
Recuerda que hay cosas que no se entienden, solo se aceptan. Deja que todo sea como tiene que ser y suelta. Puedes empezar de nuevo las veces que sean necesarias. Puedes elegirte siempre, aun cuando nadie más lo haga. Lo bueno llega: confía.