Le dije que no me sentía bien y sin preguntar porqué estaba así procedió a venir a mi casa, traer casi todo el mecato que me gusta, hamburguesas, cerveza y me trajo una carta de amor y amistad...
Definitivamente el interés de que uno esté bien se demuestra con hechos.
Pude lidiar con meses y meses solo, luchando por no rendirme, por salir adelante, por no quedarme en la depresión. Hoy también puedo, hoy también puedo seguir adelante.
Espero no fallar algún día, espero que la depresión nunca me gane la batalla y termine en un cajón.
El Club de las 19 Flores se siente como una noche de recuerdos de alguien que ya no está contigo, pero que todavía te provoca algo. No es simplemente un álbum de reguetón para perrear tiene ese concepto de te extraño, te deseo, me acuerdo de ti y aunque sé que debería dejarlo.