Ven, mi amor, en la tarde del Aniene
y siรฉntate conmigo a ver el viento.
Aunque no estรฉs, mi solo pensamiento
es ver contigo el viento que va y viene.
Tratando de encontrarme y no despedazarme en el proceso de un recuerdo que no olvido dado que es mi castigo, sigo tratando de encontrarme y solo logro despedazarme, torturarme y amedrentarme.