🇲🇽👉🏻Amigos, si lloraron por la eliminación de México, si siguen tristes o sienten el corazón apachurrado, denle gracias a Dios.
Porque, aunque suene extraño, sufrir así por un partido de futbol significa que, en este momento, no hay una preocupación más grande ocupando su mente. Significa que no están viviendo la angustia de tener a un familiar enfermo, de despedir a un ser querido, de no saber cómo pagar la renta o de preguntarse si mañana habrá comida en la mesa.
Cuando el futbol es capaz de romperte el corazón, muchas veces es porque la vida, por ahora, te ha dado la tranquilidad de que las cosas realmente importantes están bien.
Y eso, en un país como México, donde millones de personas conviven todos los días con la enfermedad, la violencia, la muerte y las dificultades económicas, es un privilegio que no siempre valoramos.
Gracias, Dios.
Mensaje del senador Bernie Sanders. Más claro, imposible:
Donald Trump ha vuelto a mostrar su desprecio por la Constitución y el Estado de derecho. El presidente de Estados Unidos NO tiene el derecho de llevar unilateralmente a este país a la guerra, ni siquiera contra un dictador corrupto y brutal como Maduro. Estados Unidos NO tiene el derecho, como afirmó Trump esta mañana, de “dirigir” Venezuela. El Congreso debe aprobar de inmediato una Resolución de Poderes de Guerra para poner fin a esta operación militar ilegal y reafirmar sus responsabilidades constitucionales.
El ataque de Trump contra Venezuela hará que Estados Unidos y el mundo sean menos seguros. Esta descarada violación del derecho internacional da luz verde a cualquier nación del planeta que desee atacar a otro país para apoderarse de sus recursos o cambiar su gobierno. Esta es la lógica horrible de la fuerza que Putin utilizó para justificar su brutal ataque contra Ucrania.
Trump y su administración han dicho con frecuencia que quieren revivir la Doctrina Monroe, afirmando que Estados Unidos tiene el derecho de dominar los asuntos del hemisferio. Han hablado abiertamente de controlar las reservas de petróleo de Venezuela, las más grandes del mundo. Esto es imperialismo puro. Evoca los capítulos más oscuros de las intervenciones de Estados Unidos en América Latina, que han dejado un legado terrible. Debe y será condenado por el mundo democrático.
Trump hizo campaña para la presidencia con una plataforma de “Estados Unidos primero”. Afirmó ser el “candidato de la paz”. En un momento en que el 60% de los estadounidenses vive de cheque en cheque, cuando nuestro sistema de salud se está derrumbando, cuando la gente no puede pagar una vivienda y cuando la IA amenaza millones de empleos, es hora de que el presidente se concentre en las crisis que enfrenta este país y ponga fin a este aventurerismo militar en el extranjero. Trump está fracasando en su trabajo de “dirigir” Estados Unidos. No debería estar tratando de “dirigir” Venezuela.
Me encantó esta oración y se las comparto.
¿Qué quieres que te traiga el Año Nuevo?
Nada, no quiero que me traiga nada, lo único que quiero es que no se lleve...
Que no se lleve lo que ya tengo,
que no se lleve el techo que nos cobija,
el plato que nos alimenta,
la manta que nos abriga,
la luz que nos ilumina,
la sonrisa de mis hijos,
la salud como tesoro,
el trabajo como sustento,
la amistad, la compañía,
los abrazos,
las caricias,
los "te quiero"
los "te amo"
los besos...
que no se lleve los sueños
ni los trocitos del corazón
que lo forman cada persona
que llevo ahí dentro.
No le pido nada al Año Nuevo,
solo que no se lleve nada.
Feliz Año Nuevo