CDMX rechaza presunto desvío de más de 3 mil 300 millones de pesos por obras contra lluvias/ Y para quien lo dude, ahí están las inandaciones! https://t.co/63W3HLFVdw
@ElSoberanoMX@A_MontielR Está idiota no puede ni pronunciar bien AEROESPACIAL, y viene a decir que su NARCO partido "trabaja" por los mexicanos.
Narcos rateros, que lo único que han hecho es desmantelar todo lo que otros gobiernos si hicieron para beneficio de los mexicanos.
NARCO MORENA NO SABE
@ElSoberanoMX@A_MontielR Pero la.misma @A_MontielR no explica que el peje tiene escolta y un helicóptero para uso personal, y que esa información está reservada!
“Las mujeres no deberían votar, deberían
dejar sus carreras o no estudiar, para
atender a sus hijos, dejarle a los
hombres la carga económica de la
casa”… 🫠🫠🫠😂😂😂
Oiga @Claudiashein :
A mí ninguna NARCOPRESIDENTA me va a impedir utilizar las redes sociales y la IA.
Sobre ésta última creo que a usted le falta la I y le sobra la A.
#Astillero, columna de @julioastillero
No es que a Ricardo Salinas Pliego le resulte lejano o inusual el posteo insultante y vulgar en redes sociales. Pero ayer rebasó sus propios límites al insultar y calumniar a la presidenta de México (entre otros desahogos desesperados).
Pillado como promotor o apoyador cibernético de acciones contra mexicanos del fascistoide Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés), en específico contra manifestantes a favor de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo al llegar el pasado sábado a Nueva York para una ceremonia mundialista, el cada vez menos multimillonario dueño del Grupo Azteca se dejó llevar por un desahogo emocional que lo pinta de lamentable cuerpo entero como ciudadano mexicano solidario con los agresores de paisanos, como empresario en busca de venganza por quebrantos financieros que él generó, como concesionario de televisión que agrede y difama desde canales que deberían ajustarse al interés público y no al faccioso, y como ávido aspirante a una candidatura presidencial opositora compensatoria en lo económico y revanchista en lo político.
Más información en: https://t.co/AyN2QBN1qu
@CitlaHM se ha consolidado como una de las voces más agresivas del oficialismo. Lejos de promover el diálogo o la conciliación, su estilo político consiste en azuzar a los fanáticos de Morena contra cualquiera que ose disentir: opositores, periodistas, académicos o simples ciudadanos.
Las pruebas son sus mismas acciones grabadas en videos que marcan su trayectoria política.
Lamentablemente, sus pleitos públicos son recurrentes y suben de tono rápidamente. Ha chocado de forma virulenta con la senadora Lilly Téllez, a quien ha enfrentado en múltiples ocasiones en redes y en el Senado, acusándola de todo tipo de males mientras defiende con uñas y dientes la narrativa de la 4T.
Tampoco ha tenido reparo en confrontar abiertamente a @RicardoBSalinas , a quien ha calificado de “traficante de influencias” y ha acusado de orquestar campañas en su contra, escalando el conflicto personal y mediático. El respeto se gana.
Ahora, el blanco más reciente es la joven maestra y analista política @naattorres1, a quien Hernández ha atacado duramente por sus opiniones sobre temas electorales y constitucionales, tratándola con el mismo desprecio reservado para los “enemigos” del movimiento.
Esta actitud no es aislada. Les explico: se presenta como parte de la Internacional Feminista de Mujeres Comunista, un movimiento que se declara en contra del patriarcado, anticapitalista y antipatriarcal. Sin embargo, su feminismo selectivo se derrumba ante la lealtad ciega a Andrés Manuel López Obrador y a Morena.
Ha protegido o minimizado las conductas de hombres señalados dentro del partido, como el caso de Cuauhtémoc Blanco, acusado de violencias contra mujeres, mientras arremete sin piedad contra disidentes de cualquier género.
No se olvida su agresión verbal y física en el Senado contra el entonces senador Gustavo Madero durante la toma de protesta de Rosario Piedra Ibarra en la CNDH. Un episodio que quedó registrado y que ilustra su intolerancia ante cualquier cuestionamiento.
En nombre de la “transformación”, Citlalli Hernández convierte el debate político en una cruzada de odio. Incita a los fanáticos más radicales de Morena a atacar sin piedad a hombres y mujeres que no comulgan con la línea oficial. Su discurso divide, polariza y normaliza la violencia verbal —y a veces algo más— contra todo aquel que piense diferente. Lejos de ser una defensora de las mujeres, se ha convertido en una de las principales impulsoras de la intolerancia morenista.
Este análisis no es con afán de agredirte, sino de que intentes reflexionar. Ser buena política no requiere de ser violentadora.