“Estuve vivo. Ardí con incandescencia. Y luego morí, aunque en realidad, no. Porque alguien como yo no puede morir y no muere como los demás. Permanezco ahí, como las leyendas del Blue Hole. Siempre estaré aquí, en las ofrendas y en las personas que dejé atrás.”
Cuando una mujer negra viajaba ocasionalmente en helicóptero, era un escándalo nacional.
Ahora un hombre blanco lo hace todos los días y reina el silencio, quizás el problema nunca fue el helicóptero, sino quién iba sentado dentro.
A Claudia López la crucificaron desde Semana por tomarse unos días de LUTO por perder a su bebé con Angélica en medio de la pandemia. El país está en post terremoto y el ministro de vivienda se va a pasear a un matrimonio a Santa Marta… el doble estándar