¿Recuerdan cuando Maduro fue a comer en el restaurante de Salt Bae mientras muchos venezolanos comían de la basura?
Hasta la comida que le dan en la prisión es un trato demasiado digno para lo que se merece.
En plena hambruna del pruebo venezolano durante el 2018, cuando la mitad de la población recurría a buscar alimeto en la basura, Maduro viajó a Estambúl y gastó fortunas para cenar en el restaurant de Salt Bae.
Nunca apoyaré el racismo de Trump, pero hay que reconocer que él no hizo enojar a la gente de Venezuela; solo hizo enojar a los seguidores del chavismo, quienes están haciendo una guerra civil en su país y que de paso no dejan a su gente celebrar la libertad que consiguieron.