El tipo que abre milímetro a milímetro la ventana de Overton de la “naturalización y tolerancia hacia la pedofilia” le acaba de dar una patada al cristal.
La pregunta es, ¿va la sociedad a permitir esto?
@abc_es Si me dieseis un euro cada vez que coláis tremendas faltas de ortografía ya tendría por lo menos media entrada de un piso asegurada. Me duelen los ojos de estar suscrita.
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¿Cómo es posible que una de las obras de arte más suntuosas encargadas por la Corona española en el siglo XV termine en las vitrinas de la British Library de Londres?
Detrás de este libro sagrado hay una historia de alianzas políticas, guerras europeas y el mercado de coleccionismo de antigüedades.
El Breviario de #IsabellaCatólica (British Library, Add. MS. 18851) no es un libro cualquiera.
Es un manuscrito iluminado de más de 1.000 páginas, considerado una de las cumbres absolutas del Renacimiento flamenco.
Fue encargado en Brujas y Gante (Bélgica), epicentro mundial de la miniatura en la época.
En su creación participaron los mejores artistas del momento, como el Maestro del Libro de Oraciones de Dresde y Gerard David.
Fue un regalo diplomático enviado a la reina hacia 1497 por su embajador en los Países Bajos, Francisco de Rojas, para conmemorar un hito geopolítico crucial: el doble matrimonio de los infantes españoles (Juan y Juana) con los hijos del emperador Maximiliano de Austria y María de Borgoña (Felipe el Hermoso y Margarita).
Tras la muerte de la reina Isabel, los rastros documentales del manuscrito en España se difuminan, dando pie a su gran migración hacia tierras británicas.
¿Qué pasó por el camino?
Al igual que ocurrió con cientos de obras de arte durante el siglo XIX, se cree firmemente que el breviario fue expoliado de España (posiblemente de El Escorial) como botín de guerra durante la invasión de las tropas napoleónicas.
El manuscrito cruzó los Pirineos y, aprovechando el próspero y dinámico mercado de libros antiguos que existía entonces en Londres, el códice reapareció a principios del siglo XIX en manos de coleccionistas británicos de élite como John Dent, rico banquero, parlamentario y apasionado de los libros, que lo poseía al menos desde 1815.
Tras la muerte de Dent, el libro pasó por varias subastas y manos ilustres (como el arquitecto Sir John Soane).
Finalmente, en 1852, el librero T. Boone se lo ofreció al British Museum (actual British Library). A pesar de ciertas dudas iniciales por su elevado precio —3.000 libras de la época—, la institución terminó adquiriéndolo para salvarlo y preservarlo para la posteridad.
Hoy en día, el breviario original se conserva bajo estrictas medidas de seguridad en la capital británica, siendo una de sus piezas más preciadas.
Curiosamente, los amantes del arte en España y el mundo, pueden admirar cada detalle de sus páginas doradas gracias a cuidadas ediciones facsímiles (como las publicadas por editoriales especializadas) que han permitido "clonar" la obra maestra hoja por hoja.
Que España no haya reclamado formalmente la devolución del Breviario de #IsabellaCatólica responde a una combinación de factores legales, históricos y de mercado del arte que afectan a miles de obras de patrimonio histórico repartidas por el mundo.
Bajo las leyes internacionales del patrimonio y los convenios de la UNESCO (como el de 1970), no hay carácter retroactivo para bienes sacados de sus países de origen siglos atrás, especialmente si cambiaron de manos de forma lícita en el mercado de antigüedades decimonónico.
Muchos defienden que, gracias a estar en la British Library, el manuscrito se salvó de nuestras propias crisis y que hoy está digitalizado. Pero esa postura es, como mínimo, conformista.
Un país no solo se compone de su presente, sino de la recuperación de su memoria histórica y artística.
Que una obra fundamental para entender el mecenazgo de los #ReyesCatólicos esté permanentemente en el extranjero —mientras aquí sufrimos los vacíos que dejaron las guerras y los expolios— es una herida abierta en nuestro patrimonio.
Las grandes bibliotecas y museos europeos están llenos de piezas que fueron arrancadas de su hogar por la fuerza de las bayonetas.
Que hayan pasado los siglos no convierte el robo en una bendición.
El arte universal es maravilloso, pero las raíces de nuestra historia literaria y artística deben tener un lugar preferente en su propio país.
El Breviario de #IsabellaCatólica fue concebido, regalado y pensado para la historia de España. Ya va siendo hora de que, al menos en el debate cultural, exijamos su retorno.
¿Y tú qué opinas?🤔
¿Estás a favor de que España reclame la vuelta de su patrimonio histórico exiliado, o crees que debe quedarse donde está?
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Esta campaña de CLA será la primera de muchas similares que veremos en el futuro.
Las marcas, y particularmente en el sector alimentario, que comprendan y pongan en valor su producción local creo que van a ser grandes ganadoras del momento actual que vivimos.