Necesito otra cerveza... Quiero ahogar cualquier pensamiento que no sea sobre el.
Necesito sus tetas, su culo, su coño... Necesito sus brazos, sus labios, sus ojos y su sonrisa.
En mi ebriedad me doy cuenta que es el amor de mi vida. Qué sentido tiene la lujuria sin la santidad de el amor que nos une? Podría acostarme con centenares de personas pero ninguna como el. El sudor que desprenden nuestros cuerpos solo es dulce porque nuestro amor lo infunde.