En Venezuela lograron lo que ningún lingüista del mundo había conseguido jamás: convencer a millones de personas de que el verbo "poner" era solo cosa de las gallinas y de nada más. Un verbo perfectamente correcto, uno de los más ricos del idioma español, reducido al gallinero por una frase que se repite con sonrisita de superioridad cada vez que alguien se atreve a usarlo.
Ayer mismo un amigo que lleva varios años en Madrid me dijo que se iba a "colocar los zapatos" y cuando le pregunté que si no sería "poner los zapatos", me respondió con el aire de quien acaba de ganar un debate: "las que ponen son las gallinas". Y ahí está el problema. Esa frase no es una corrección. Es un escudo construido sobre una mentira que alguien inventó hace décadas y que millones de venezolanos repiten todavía como si fuera doctrina lingüística oficial.
Porque "poner" no es un verbo de gallinas. Es uno de los verbos más ricos y versátiles del idioma español. Poner la mesa, poner música, poner atención, poner en duda, poner de moda, ponerse de acuerdo, poner fin, poner en marcha. La Real Academia Española recoge decenas de acepciones que no tienen absolutamente nada que ver con la producción avícola. Lo que ocurrió es que alguien tomó una de esas acepciones, la convirtió en chiste y con ese chiste logró algo notable: inhibir a millones de personas para que dejaran de usar una palabra perfectamente correcta por miedo a que se rieran de ellos.
Eso es un trauma lingüístico colectivo. Lo que hace esa frase no es corregir, es ridiculizar. No enseña, intimida. Es el tipo de coerción que no viene del conocimiento sino de la inseguridad, de ese complejo de querer sonar más fino, más culto, más cualquier cosa que no sea lo que uno es. Y la ironía perfecta es que el resultado de tanto afán de sofisticación fue sustituir un verbo perfectamente válido por otro que además se usa mal, porque colocar tiene un significado específico que no aplica a la mayoría de los contextos donde los venezolanos lo usan. No sofisticamos el idioma. Lo mutilamos por inseguridad y lo rematamos con un chiste de gallinas.
Así que la próxima vez que alguien te diga que las que ponen son las gallinas, recuérdale que la gallina no es el único animal ovíparo del planeta. Hay muchos otros que también ponen, pero creo que los que "colocan" todo, son los más tontos ¿o no?
This is actual brotherhood. NHL star Johnny Gaudreau was killed by a drunk driver before he could play for this Olympic team.
When Team USA won gold yesterday, they didn’t just hold his jersey. They pulled his two babies onto the ice and put them right in the center of the world's biggest stage. A completely heart-wrenching moment
Suddenly, you're 27.
You make your coffee, rush to work, come home around 7, and you're too tired to do anything except eat, scroll on your phone, and pass out.
Then you wake up, and do it all again.
And when Friday comes, maybe you go out, or maybe you're just too tired. Then, out of nowhere, it hits you.
How did everything pass by so quickly?
You don't even feel 27.
You still feel like that 17 year old kid who thought they had all the time in the world.
But somehow, 10 years just disappeared. And you start missing the past. The feeling of being young, excited, and clueless.
But then you realize, one day, you'll miss this, too.
Being 25, being confused, being tired, but still trying.
So maybe the trick is to slow down a bit and actually live this chapter before it also becomes just another memory.
The point is no matter what age you are, you’ll miss these days. Life gets busy sometimes and it’s always a good time to stop and smell the roses.