Usted puede pensar que aún cuando apostó en el béisbol, incluidos en los juegos que dirigía, merece estar en el Salón de la Fama por sus 4.256 hits y por forma de jugar, pero la discusión de que en efecto lo hizo es absurda. Lo hizo, se le comprobó, él lo reconoció años después.
Así firmaba autógrafos al final “Lo siento, aposté en el béisbol”.
Esa discusión ya no va.
Servicio Público
Se solicitan donantes de sangre del tipo O RH +
Para el Sr Nelson Colina
En el Hospital Clínicas del Este
En horario de 7 am a 2 pm
Gracias por su generosidad !
Hoy, cuando Luis Herrera Campins estaría cumpliendo 99 años de edad, no voy a caer en el lugar común de recordar sus obras, que por cierto, fueron muchísimas, ni su vasta formación académica y política, ni su cultura infinita; ni siquiera su admirable humildad, ni su comprobada honestidad, porque cada una de estas características, a través del tiempo, han empezado a ser valoradas y reconocidas por propios y extraños, mientras comienza a escribirse su historia, con sentido de justicia.
Hoy quiero recordar a Luis Herrera, el hombre que sabía perdonar.
Yo era un niñito cuando aquella convención en la que se definió su candidatura presidencial, sin embargo, logré sentir lo duro de la lucha, que en aquellos tiempos, marcaban las contiendas internas y particularmente esta, en la que un grupo de "astronautas" se propusieron a crear una corriente capaz de derrotar a la del líder fundador.
En mi casa se vivía sólo política. Entraban y salían personas totalmente desconocidas para mí, e incluso, me las conseguía almorzando en nuestra cocina.
Un buen dia, el cuarto de uno de mis hermanos, se convirtió en el de Freddy Franco, un dirigente que había sido baleado en uno de esos encuentros, asunto que impactó la mente de aquel muchachito, que era yo.
En otra oportunidad, el patio de la casa se convirtió en un campamento, en el que durmieron los delegados los días antes del proceso de elección, y todas estas cosas me daban una idea, me hacían sentir en medio de mi inocente inmadurez, la dimensión de aquella batalla y la importancia que tenía.
Me atrevo a asegurar, que en aquellos enfrentamientos, se abrían heridas tan profundas, que eran mucho más grandes las diferencias con los compañeros de partido que con los propios adecos.
Al día siguiente de la convención, ocurrió algo increíble. De la nada se implantó una norma, un mandato, una obligación que debían cumplir los líderes que a todos los niveles, habían hecho posible aquella victoria: Salir a buscar a todos los compañeros que habían sido derrotados, sin importar la importancia de los agravios ni lo profunda de las diferencias, y no para darles un premio de consolación, sino para ofrecerle papeles protagónicos en la campaña que estaba por venir.
Desde ahí, quien se iba con el candidato en el carro era siempre alguno que había estado en la acera de enfrente; quienes hablaban en los actos eran quienes hasta "ayer" lo habían enfrentado y de esa manera, se hicieron parte y también abrazaron aquella causa como si siempre hubiese sido la suya.
Hoy, en medio de una campaña atípica pero heróica, la oposición luce más unida que nunca, pero no está de más, contar esta historia a propósito del aniversario del natalicio de Luis, porque faltan casi 3 largos meses, en los que habrá muchos obstáculos que sortear y con toda seguridad, será más fácil lograrlo, si vamos juntos, rompiendo facturas y generando una unidad que trascienda a lo afectivo.
Nos toca, a todos aprender de aquella lección, que además de pragmática, tiene un fuerte componente espiritual, que nos hace más fuertes y mejores personas.
¡Feliz cumpleaños padrino!
Esta pancarta en el aeropuerto de París que dice que el mundo necesita a la ciencia y que la ciencia necesita a las mujeres, muestra a Anamaría Font, destacada Física venezolana. Bravo por las mujeres y la ciencia en Venezuela!
¡NO DEJO ENTRAR AL VIEJO!
Esta es la respuesta que le dio el admirado y nonagenario actor Clint Eastwood al cantante de country Toby Keith, cuando este le preguntó que cual era su secreto para seguir activo y brillante a su edad.
Cuando me levanto todos los días no dejo entrar al viejo. Mi secreto es el mismo desde 1959: mantenerme ocupado. Nunca dejo que el viejo entre en casa. He tenido que sacarlo a rastras porque el tipo ya estaba cómodamente instalado, dándome el coñazo a todas horas, sin dejarme espacio para otra cosa que no sea la nostalgia. Hay que mantenerse activo, vivo, feliz, fuerte, capaz.
Está en nosotros, en nuestra inteligencia, actitud y mentalidad. Somos jóvenes con independencia. Hay que aprender a luchar por no dejar "entrar al viejo".
Ese viejo que nos aguarda apostado y cansado a la orilla del camino para desanimarnos.
No dejo entrar al espíritu viejo, al criticón, hostil, envidioso, a ese ser que escudriña en nuestro pasado para anudarnos de quejas y remotas angustias, y de traumas revividos o de olas de dolor.
Hay que darle la espalda al viejo murmurador, lleno de rabia y quejas, de falta de valor, que se niega a si mismo que la vejez puede ser creativa, decidida, llena de luz y de protección.
Envejecer puede ser agradable, e incluso divertido, si sabes como emplear el tiempo, si estas satisfecho de lo que has logrado y si sigues conservando la ilusión, añade Clint Eastwood, una leyenda que lleva diez candidaturas al Oscar, de las que ha ganado cuatro estatuillas. Todas ellas después de haber cruzado el umbral de los sesenta. A eso se le llama "no dejar entrar al viejo a casa".
Estas palabras calaron tan hondo en el cantante de country Toby Keith, que lo inspiraron a componer la canción "Don't leth the old main in". (No dejes entrar al viejo), dedicada al legendario actor.
@CaraotaDigital Margarita es mucho más que la Santiago Mariño ! Margarita siempre bella y amable !
Vendrán tiempos mejores y diferentes y para ello se está trabajando !