Les juro que es horrible tener que luchar con tu propia cabeza, un día estás súper bien y al otro no tienes ganas de nada, te sientes estresado, cansado y sin ganas de nada.
Quizá si estoy en un momento raro de mi vida: me siento feliz y luego triste, extraño y después no me importa. Avanzo, me estanco, quiero hablar, no quiero decir nada. Lloro, me río sin parar, quiero todo, no quiero nada. Supero, no supero. Pero equis, supongo que así es esto
Lloré sola, dormí sola, me desahogué sola, me calmé los ataques de ansiedad sola, me sentí sola, me aconsejé sola, comí sola, paso tiempo sola. Nadie vivió mi vida, ni lloró mis lágrimas, entonces nadie tiene derecho a juzgar mi forma de ser.