Al venezolano le metieron la idea de que la fuerza está en su nivel de aguante, cuando la fuerza debería estar en el nivel de exigir lo que como ciudadanos nos corresponde.
No es heroico aguantar el sometimiento. No es heroico aguantar el maltrato generacional. No es heroico ser objeto de humillaciones constantes como sociedad.
Necesitamos recuperar una infinidad de cosas, pero una de las más importantes es la gallardía y el honor. Nojoda.