RD 🫠 Artisanal handcrafted tweets ✨
Tragicomedias de un vato de CDMX 🌃
De vez en cuando hago musiquita 🎶
En ocasiones me awito y vengo a desahogarme x acá 🤠
En 2009, un chico llamado Colin Wynter se puso a bailar solo en una ladera, en mitad de un festival de música en Washington.
La gente lo miraba.
Algunos se reían.
Su propio amigo se acercó a avisarle de que lo estaban grabando.
Colin no se detuvo.
Entonces un desconocido se levantó y se unió a él.
Luego otro.
En menos de dos minutos, cientos de personas corrían desde el otro lado del campo para sumarse a algo que, treinta segundos antes, era solo "un loco bailando solo".
Después, alguien le preguntó si sabía que acababa de hacer algo especial.
Su respuesta fue simple: no tenía ningún plan. Solo estaba cansado de ver a todo el mundo sentado sin moverse.
El emprendedor Derek Sivers usó este vídeo en una charla TED para explicar cómo nacen los movimientos.
Pero hay una pregunta que casi nadie se hace.
Todo el mundo habla de Colin.
Del que tuvo el valor de bailar solo mientras todos se reían.
Yo siempre pienso en el segundo.
¿Quién estaba más loco?
¿Colin, que bailó sin importarle el ridículo?
¿O el desconocido que vio a un loco bailando y decidió levantarse a seguirlo?
Porque Colin solo arriesgaba su propio ridículo.
El segundo arriesgaba algo peor: que pensaran que estaba tan loco como el otro.
Sin ese segundo, Colin es solo un tipo raro en un campo.
Con ese segundo, empieza un movimiento.
¿Tú eres de los que bailan solos?
¿O de los que se atreven a ser el segundo?
Ayer leí a alguien comentar que es inútil tratar de hacerles sentir vergüenza a los argentinos por las denuncias de trampa, porque en la cultura argentina la trampa (eso que ellos llaman “picardía”) es considerada una hazaña, una virtud, una viveza, casi un acto de heroísmo.
No es coincidencia que la idiosincrasia argentina haya sacralizado el gol con la mano de Maradona en el Mundial de 1986, al que se refieren cínica y obscenamente como “La Mano de Dios”, porque en su cultura la trampa es un acto de divinidad.
¿Que avanzan en el Mundial de 2026 de la manito de la FIFA, como lo hicieron en 2022? Maravilloso, porque para ellos lo importante es ganarse la copa y tener una nueva excusa para embriagarse hasta el vómito al ritmo de la cumbia villera.