Qué bonito es ver a alguien felíz porque por fin está frente a su banda o artista favorito. Hay algo sanador en la música en vivo: durante unas horas, el dolor que llevamos en silencio pesa un poco menos y el alma respira.
Soy lo suficientemente madura para admitir que a veces soy una persona difícil. Sobrepienso todo, actúo con impulsividad y puedo ser complicada de entender. Soy sensible a otro nivel y necesito paciencia, pero también sé que mi amor no se compara con el de nadie.