— En su rostro una amplia sonrisa aparece, siempre sentirá algo bonito cada que le llaman así. —
Te he dicho que puedes llamarme Quiron simplemente, en este punto eres alguien que ha superado ya todas mis enseñanzas. Serías como un colega. Pues has instruido a muchos más.
— Y esas palmaditas le hacen sentir como un niño, como en esos días...
Se apena, pero no protestará. El decoro en público es importante. —
-Lo mismo digo...maestro Quiron.-
— Respondió suavemente, escondiendo una pequeña sonrisa tras su máscara. —
Supongo que aún con el paso del tiempo, jamás podremos.cambiar ese temperamento tan mecha corta tuyo... ¿O ideales?
Ciertamente es difícil catalogarlo de una forma u otra
— Está apoyando silenciosamente el entrenamiento moviendo un banderín con el nombre de su alumno. —
Ciertamente el término "Mula" es cuando menos fascinante, pues si bien se trata de una cria producto de una hibridación, que es una principal característica, también destaca por su estado estéril.
Es cuando menos curioso.
Pero yo no soy (o fui) estéril.
Oh! Ascl —iba a llamarle de forma cariñosa, pero no sería del todo conveniente en público.—
Asclepius, es como siempre un placer verte.
—Lo que si le va a dar, son palmaditas en la cabeza, como buen padre orgulloso. —
Entiendo tu punto Achilles, y agradezco ese gesto de intentar defenderme, pero considero que a estas alturas de la vida, no tiene sentido ponerse a pelear por algo tan burdo como un sobrenombre.
—Palmaditas en la espalda para su discípulo-hijo. —
Parece que alguien quiere recordar los buenos momentos de entrenamiento.
. . .
Cincuenta kilómetros, con media tonelada de peso a tus espaldas. Desplázate únicamente usando la punta de tus talones y sin quejarte.
Si te quejas, repites desde el principio, las veces necesarias.