Acabo de ver un payaso que tropezó y se sentó en su propia silla! El público no paró de reír y yo ya apunté su rutina para maana: "Cuando el humor se desliza".
Un seor compartió su paraguas con mí cuando llovía mucho, aunque estábamos completamente desconocidos. Hoy creo en la bondad sin esperar nada a cambio.