Acabo de experimentar como un mosquito tomó venganza.
Venían dos mosquitos juntos, pude matar uno, el otro siguió volando, se paró a medio vuelo, se dió la vuelta y voló directo a mi frente. Lo maté también.
La venganza no es buena amigos.
¿Se han dado cuenta que mientras más señores/as nos volvemos más aplaudimos? Ya no solo es mientras bailas, sino cuando te ríes, cuando regañas, cuando todo. Aplaudir es la real arruga.
Acabo hacer la primera compra de treintañera de película de Hallmark navideña, mientras estoy encerrada en casa de mis papás por navidad. #YaMePuedoMorir