Keny Navarrete, la mente maestra detrás del asesinato de Roberto Samcam está libre y “paseando” en Nicaragua https://t.co/0VapKMzWoj vía @DivergentesCA
Gobierno anterior no dio trámite a informe de inteligencia sobre posibles vínculos de policías con el crimen organizado, revela ministro de Seguridad https://t.co/02WrjulFt9
@danielsuchar Me impresiona que costarricenses que supuestamente aprecian tanto la democracia, critiquen que una universidad de permiso a sus estudiantes de ejercer un derecho ciudadano
“Ocho agentes de ICE se agolparon sobre Yasmín, la detuvieron, no dijeron por qué y la metieron en un coche”, dice, sobre su prometida venezolana, un votante de Trump arrepentido.
Ejemplo de cuando el “Estado normativo” se solapa con el “prerrogativo”:
#REPORTAJE 🇳🇮🔍 28 puestos de control, 73 policías, drones volando día y noche y 3 anillos de seguridad. Así es el búnker de 210 000 m² donde viven y gobiernan Daniel Ortega y Rosario Murillo en Nicaragua.
🎥 Mirá el #video completo aquí: https://t.co/mnmSbKq6Qj
La que era la democracia más sólida de la región está erosionada, el proyecto chavista es un síntoma de eso, más no la causa. La enfermedad está ahí. Les corresponde a los costarricenses despertar o conocer lo que es vivir en verdad una dictadura y sufrir la represión
Costa Rica no es una dictadura. Precisamente por eso debemos hablar, sin exageraciones, de los riesgos de ir en esa dirección. El 25 de julio, una palabra que parecía prohibida se gritó ante un público exaltado que no tenemos claro si entendía a cabalidad lo que escuchaba; días después se lanzó, con irresponsable ligereza, otra aún más incendiaria: “golpe de Estado”.
Cuando desde voces de autoridad se banalizan conceptos así, lo impensable empieza a parecer normal.
Hoy las democracias rara vez mueren de un golpe. Se erosionan por acumulación: directrices que debilitan controles, vetos que asfixian la negociación, “modernizaciones” que reordenan para someter, presupuestos que reducen a los órganos incómodos, sanciones desproporcionadas a quienes no se alinean, proyectos que concentran poder, gestos grandilocuentes que distorsionan hechos. La suma de “pequeños” actos corroe el Estado de Derecho. A veces empieza en el escritorio de quien firma sin cuestionar, o calla cuando debía advertir.
Algunos confunden mayoría con permiso para doblar la ley. Nadie discute el derecho de un gobierno a impulsar su agenda ni la urgencia de reformar un Estado que requiere cambios.
Lo que no es aceptable es tratar cada contrapeso como enemigo y cada advertencia como conspiración.
El control político no es descortesía: es un mandato constitucional en representación de una ciudadanía plural.
Costa Rica no es una dictadura. Precisamente por eso debemos hablar, sin exageraciones, de los riesgos de ir en esa dirección. El 25 de julio, una palabra que parecía prohibida se gritó ante un público exaltado que no tenemos claro si entendía a cabalidad lo que escuchaba; días después se lanzó, con irresponsable ligereza, otra aún más incendiaria: “golpe de Estado”.
Cuando desde voces de autoridad se banalizan conceptos así, lo impensable empieza a parecer normal.
Hoy las democracias rara vez mueren de un golpe. Se erosionan por acumulación: directrices que debilitan controles, vetos que asfixian la negociación, “modernizaciones” que reordenan para someter, presupuestos que reducen a los órganos incómodos, sanciones desproporcionadas a quienes no se alinean, proyectos que concentran poder, gestos grandilocuentes que distorsionan hechos. La suma de “pequeños” actos corroe el Estado de Derecho. A veces empieza en el escritorio de quien firma sin cuestionar, o calla cuando debía advertir.
Algunos confunden mayoría con permiso para doblar la ley. Nadie discute el derecho de un gobierno a impulsar su agenda ni la urgencia de reformar un Estado que requiere cambios.
Lo que no es aceptable es tratar cada contrapeso como enemigo y cada advertencia como conspiración.
El control político no es descortesía: es un mandato constitucional en representación de una ciudadanía plural.
@rricardism Decirle a quienes ejercen su derecho a la protesta en un país democrático son títeres, es estar al mismo nivel de los sandinistas que le rinden pleitesía al dictador de Ortega, y bailaban sobre la sangre de más de 300 nicaragüense asesinado por los aparatos de represión
Algunas de las mujeres vilipendiadas por Chaves durante los últimos 5 años:
Patricia Solano
Marta Acosta
Claudia Dobles
Laura Chinchilla
Gloria Navas
Johanna Obando
Sofía Guillén
Gloriana López
Dinorah Barquero
Montserrat Ruiz
Vilma Ibarra
Hulda Miranda
Natasha Cambronero
Por ejemplo, las y los costarricenses que están deslumbrados con Chaves como núcleo del proyecto autoritario en Costa Rica, si muchos de ellos se sienten abandonados por las instituciones que creen que pasa cuando se instala una dictadura
Coincido plenamente con el secretario ejecutivo de la @cepal José Manuel Salazar en que la calidad de las instituciones políticas, la gobernanza efectiva y la democracia son pilares fundamentales para la economía y el desarrollo inclusivo.
@fenix66@laprensa Terrible, sobretodo un medio con la edad de este, uno supone otra línea... Pero supongo, que como le pasa a la gente, están envejeciendo mal
@IMFNews es un fondo buitre encargado de empobrecer a las poblaciones de los países y enriquecer más a ese 1% de mega ricos que quieren acabar con la democracia para someternos en una era medicar 2.0 que muchos llaman tecnofeudalismo
Mientras en Cuba colapsa la economía del modelo de "partido único", en Nicaragua Ovidio Reyes, presidente del Banco Central, la ficha del FMI @IMFNews proclama alegremente el "partido único" para "atraer más inversiones", ante el silencio del sector privado. https://t.co/cn1erjivPz
Presentación de la Comisionada Rosa María Payá, Relatora para #Nicaragua de la @CIDH, en la sesión del Consejo Permanente de la #OEA para considerar la situación en 🇳🇮 y la convocatoria de una Reunión de Consulta de Ministros de Relaciones Exteriores.