@isaacrrr7 Habría que preguntarle que pensaba de las mujeres menores de 15 hace unos años, que tan defensor era de ellas, o de las que atacan continuamente la ICE
🇺🇸 Trump: “Esta noche la civilización iraní va a morir”
🇮🇷 Irán: “Vamos a responder y destruimos todo Oriente Medio”
🇺🇸 Trump: “Si hacen eso no habrá más negociaciones”
🇮🇷 Irán: “Nos chupa un huevo”
🇺🇸 Trump: “Bueno, negociemos”
🇮🇷 Irán: “No queremos más negociaciones. Manden fruta”
🇺🇸 Trump: “Les pido que hablen con el primer ministro de Pakistán, él lleva una propuesta de nuestra parte”
🇮🇷 Irán: “No queremos propuestas. Vengan a bombardear y bánquense el vuelto”.
🇺🇸 Trump: “Bueno, está bien. Acepto todas las condiciones”.
Resultados:
Antes de la guerra — Irán sancionado, prohibido de enriquecer uranio y sin el control del Estrecho de Ormuz.
Después de la guerra — se levantan todas las sanciones, libertad para enriquecer uranio y control total del Estrecho de Ormuz.
@UHN_Plus Irán quedo como amo y señor de todo lo que quiso, si se le da la gana hace armas nucleares con el cobro a los petroleros, #humillaciondonaldtrump
Lo que dice de la oposición la llamada de Petro a Trump
Durante meses nos hemos burlado de Gustavo Petro sin misericordia. De su incoherencia discursiva, de sus permanentes falacias, de su comportamiento errático, de su hipocresía y de su habilidad casi artística para contradecirse en tiempo real. Y con razón. Petro ha sido un presidente profundamente dañino para el país. Pero basta observar la reacción de buena parte de la oposición frente a la llamada que le hizo a Donald Trump para reducir la tensión entre Colombia y Estados Unidos, para entender que el problema no es solo el inquilino de la Casa de Nariño. El problema también somos nosotros.
Durante meses advertimos —con insistencia casi obsesiva— que Petro estaba buscando un enemigo externo. Que sus provocaciones a Trump no eran errores, sino una estrategia: construir una narrativa electoral basada en el imperio opresor y el presidente valiente que le hace frente. Cuando finalmente logró tensionar la relación bilateral, desde la oposición reaccionamos con profunda indignación. Lo acusamos de irresponsable, de poner en riesgo al país, y corrimos a Washington a apagar incendios, a pedir clemencia, a evitar sanciones. “Hable con Trump”, le exigimos una y otra vez. “Use la diplomacia”, repetimos como mantra.
Pues Petro habló con Trump. Y la reacción fue inmediata y, sobre todo, patética: “indigno”, “está asustado”, “lo apretaron”, “se arrodilló”. La pobreza de esas respuestas no solo decepciona: retrata. Mirémonos al espejo. El mismo comportamiento infantil, la misma lógica de trincheras, la misma incapacidad para leer el contexto y actuar con altura, solo que desde el otro bando.
¿Es esto lo que le ofrecemos al electorado colombiano? ¿Una oposición que no sabe reconocer cuándo algo se hace bien, incluso si lo hace quien detestamos? ¿Por qué hablamos tanto de grandeza republicana si reaccionamos con la misma pequeñez que el mitómano que criticamos? La política no es una pelea de gallos ni un concurso de insultos. Es, o debería ser, un ejercicio de inteligencia, cálculo y responsabilidad.
Sí, Petro ha sido uno de los peores presidentes que ha tenido Colombia. Nos empequeñeció ante el mundo, nos fragmentó internamente, nos polarizó hasta niveles peligrosos y nos deja una antesala de odio que no augura nada bueno. Pero sería irresponsable no admitir que, por el camino que vamos, también estamos construyendo una de las oposiciones más mediocres que ha tenido el país. Una oposición incapaz de leer jugadas, de pensar estratégicamente y de actuar con la grandeza que exige el poder.
Las cosas como son: independientemente de las razones que hayan llevado a Petro a llamar a Trump, el hecho es que hizo lo correcto. Abrió un canal de comunicación que la misma oposición le exigió durante meses. Criticar ahora esa llamada no es un acto de coherencia ni de firmeza moral. Es, simple y llanamente, actuar con la misma ruindad y mezquindad que le hemos reprochado a Petro durante años.
Y eso —aunque muchos prefieran negarlo— el elector lo ve. Y por eso Cepeda va de primero. No se engañen.
@CeDemocratico@NoticiasCaracol Señor a diferencia de sus acusaciones la voz en las grabaciones si era la suya y eso nunca lo negaron, ud quedó libre solo porque no le pidieron permiso para grabarlo.
@MariaFdaCabal https://t.co/wDao3i5XGl señora no lo dice un vago. Uds solo dan risa. PD. Ya devolvieron los dineros del subsidio que el mendigo de su hijo pidió?
Lo que dice de la oposición la llamada de Petro a Trump
Durante meses nos hemos burlado de Gustavo Petro sin misericordia. De su incoherencia discursiva, de sus permanentes falacias, de su comportamiento errático, de su hipocresía y de su habilidad casi artística para contradecirse en tiempo real. Y con razón. Petro ha sido un presidente profundamente dañino para el país. Pero basta observar la reacción de buena parte de la oposición frente a la llamada que le hizo a Donald Trump para reducir la tensión entre Colombia y Estados Unidos, para entender que el problema no es solo el inquilino de la Casa de Nariño. El problema también somos nosotros.
Durante meses advertimos —con insistencia casi obsesiva— que Petro estaba buscando un enemigo externo. Que sus provocaciones a Trump no eran errores, sino una estrategia: construir una narrativa electoral basada en el imperio opresor y el presidente valiente que le hace frente. Cuando finalmente logró tensionar la relación bilateral, desde la oposición reaccionamos con profunda indignación. Lo acusamos de irresponsable, de poner en riesgo al país, y corrimos a Washington a apagar incendios, a pedir clemencia, a evitar sanciones. “Hable con Trump”, le exigimos una y otra vez. “Use la diplomacia”, repetimos como mantra.
Pues Petro habló con Trump. Y la reacción fue inmediata y, sobre todo, patética: “indigno”, “está asustado”, “lo apretaron”, “se arrodilló”. La pobreza de esas respuestas no solo decepciona: retrata. Mirémonos al espejo. El mismo comportamiento infantil, la misma lógica de trincheras, la misma incapacidad para leer el contexto y actuar con altura, solo que desde el otro bando.
¿Es esto lo que le ofrecemos al electorado colombiano? ¿Una oposición que no sabe reconocer cuándo algo se hace bien, incluso si lo hace quien detestamos? ¿Por qué hablamos tanto de grandeza republicana si reaccionamos con la misma pequeñez que el mitómano que criticamos? La política no es una pelea de gallos ni un concurso de insultos. Es, o debería ser, un ejercicio de inteligencia, cálculo y responsabilidad.
Sí, Petro ha sido uno de los peores presidentes que ha tenido Colombia. Nos empequeñeció ante el mundo, nos fragmentó internamente, nos polarizó hasta niveles peligrosos y nos deja una antesala de odio que no augura nada bueno. Pero sería irresponsable no admitir que, por el camino que vamos, también estamos construyendo una de las oposiciones más mediocres que ha tenido el país. Una oposición incapaz de leer jugadas, de pensar estratégicamente y de actuar con la grandeza que exige el poder.
Las cosas como son: independientemente de las razones que hayan llevado a Petro a llamar a Trump, el hecho es que hizo lo correcto. Abrió un canal de comunicación que la misma oposición le exigió durante meses. Criticar ahora esa llamada no es un acto de coherencia ni de firmeza moral. Es, simple y llanamente, actuar con la misma ruindad y mezquindad que le hemos reprochado a Petro durante años.
Y eso —aunque muchos prefieran negarlo— el elector lo ve. Y por eso Cepeda va de primero. No se engañen.
@IBetancourtCol No entiendo cual seria la burla? La burla es una mujer que se quema cada 4 años, nunca ha logrado como argumentar una campaña fuerte contra ningún gobierno.
@MariaCorinaYA "Vamos a manejar el país hasta que lo veamos conveniente... El negocio del petróleo estará a cargo de las más grandes empresas de EEUU" palabras de Trump... Estás de acuerdo con estas palabras .
En minutos: la directora de Desarrollo de Talento Humano del @MinSaludCol estará en ‘Entre-Vistas, con alma de país’ 🎙️
Edilma Marlen Suárez se sentará con @PatriPardo para hablar de atención, prevención y la reforma a la salud 🩻
⏰ 9:30 p.m., también en @infopresidencia
@SeptimoDiaTV @Alexenlacalle @CaracolTV Los invito a revisar las condiciones laborales donde explotan a los trabajadores de salud, que coloca por encima el dinero a los pacientes y los trabajadores y traen consecuencias fatales. La salud no debe seguir siendo vista desde el dinero
@BluRadioCo#AlAire si buen se tienen aproximadamente 5300 camas en UCI no todas estarían disponibles para COVID-19, sin emergencia se mantiene una ocupación de un 95%, es decir que camar para el virus será muy poca. Falta de coherencia poner la economía sobre la salud
@felipe_ramir@TransMilenio Acaso van a vender los tapabocas? Hoy no hay donde conseguir un tapabocas que realmente sirva en Bogotá, aserguren ustedes que si un usuario no tiene antes de amenazar con multas @PoliciaColombia cuando ustedes van a decomisar y repartir los tapabocas que venden los ambulantes