He visto decenas de edits en TikTok llenos de nostalgia. Niñas llorando, gente que ni siquiera es futbolera con el corazón hecho pedazos por la eliminación de México.
Pero creo que el dolor, no es solo por la derrota.
Lo que nos destrozó fue perder ese México que vimos durante cuatro semanas. Un país donde, por un momento, dejaron de importar la ideología política, la clase social, la religión o cualquier otra diferencia. Éramos millones alentando la misma bandera, abrazándonos con desconocidos y siendo un pueblo feliz y unido.
Eso es lo que de verdad vamos a extrañar.
Si este Mundial nos dejó una lección, es que los mexicanos sí podemos estar unidos cuando dejamos de lado lo que nos divide. Ojalá no haga falta otro Mundial para recordarlo. Ojalá esa unión también sirva para exigir un mejor país, elegir mejores gobernantes y mandar alv a los políticos que viven de enfrentarnos entre nosotros.
Los Kelpies son un par de esculturas de cabeza de caballo de acero inoxidable de 30 metros (100 pies) de altura y 300 toneladas ubicadas en Falkirk, Escocia.