— Piccolo: "Vegeta es muy orgulloso y esta es la primera vez en su vida que está peleando por otros. Con eso se ha ganado mi respeto".
— Vegeta: "Adiós, Bulma. Adiós, Trunks. Y también... adiós, Kakarotto".
— Narrador: "Un gran resplandor se veía a lo lejos donde la figura de un gran guerrero había desaparecido. Su nombre era Vegeta, el príncipe de los Saiyajin, y era sumamente orgulloso".
Cuando Vegeta hizo a un lado su orgullo y estuvo dispuesto a sacrificarse por los demás. Solo Akira Toriyama nos podía regalar un desarrollo de personaje tan épico como el que tuvo El Príncipe de los Saiyajin. Qué escena. Qué genialidad. JUSTO EN EL CORA.
Majin Buu es derrotado. Vegeta cae de rodillas, luego de haber recibido estoicamente la paliza de su vida. Gokú y el suspiro final. Juntos festejan la hazana cumplida. Por fin se terminó.
El mejor cierre de saga.
Gracias, Akira Toriyama.
Murió #AkiraToriyama y yo solo les recuerdo su mejor leccion:
Hay que trabajar.
Hay que Aprender.
Hay que comer.
Hay que descansar.
Y también hay que jugar.
Esas son las bases del entrenamiento del maestro Roshi amigos, para tener una buena condición.
El lobo nunca come cadáveres, ni de animales, ni de personas; pasa toda su vida con una pareja, no se aparea con su madre ni con su hermana; es un animal monógamo, no engaña.
Si un socio muere, el lobo permanece solo; conoce bien a sus pequeños: es el único animal que ayuda a sus padres después de una profunda vejez y les trae comida.
Cuando matas a un lobo, te mira a los ojos hasta que su alma lo abandona; es 25% más inteligente que el perro más inteligente, y es el único animal que no obedece al entrenamiento, dicen.
Como cada 11 de noviembre, los invito a recorrer el hilo denominado "cómo te van a meter un gol sacando del medio en el partido más importante de la historia que se jugó en tu cancha".
ATENTO BOCA 🚨
Cuenta desde Brasil que el delantero de Fluminense Jonh Kennedy, uno de los goleadores del equipo, es duda para la final de la Copa Libertadores vs. el Xeneize.
🚑 Sufrió una pubalgia previo al partido vs. Red Bull Bragantino
“Yo era el líbero, el encargado de dar la orden para tirar el offside. Alemania lo sabía y puso un tipo para chocarme y que así habilitara a todos. Carlos se enteró y puso a uno de los nuestros para neutralizar al que me iba a chocar, pero en una jugada el nuestro se olvidó, yo salí confiado y me llevaron puesto.
Me hicieron bolsa el hombro, pero no me voltearon. Ni loco pensé en salir. Entró Madero, me atendió y en eso vi que le hacía un gesto con el dedo en el ojo, como diciendo ‘Atención con este’. Le dije a Madero: ‘Raúl, ni se le ocurra, eh’. Me sacaron, me iban a hacer no sé qué cosa y entonces les dije: ‘Estoy bien, ya está’.
Y pum, me metí en la cancha a jugar. No podía estirar el brazo del dolor, lo llevaba encogido, y así no podía jugar. Tenía que hacer algo, entonces mordí la camiseta, le hice un agujero, metí el dedo y jugué el segundo tiempo así»
Hoy cumpliría 67 años el gran Tata Brown y vale la pena recordar esta anécdota que le contó a @diegoborinsky en 2012 sobre su final contra Alemania y la luxación en el hombro.
Un héroe futbolístico con todas las letras. 🇦🇷❤️