Si, esa oportunidad se la pediste a Dios, te hizo crecer, aprendiste y te aportó mucho, pero también te empezó a quitar y esa es la única señal que necesitas para salir de ahí.
A mí me encantan los hombres inteligentes y entre más me llama la atención alguien por inteligente menos entiendo como es que me gustaba alguien a quién yo le tenía que enseñar, bobita
Solo puedo dar gracias a Dios, porque hasta aquí me ha traído su buena y bonita voluntad. Sé perfectamente que ha escuchado cada una de mis oraciones y que mi avance se debe a él.
A la gente le gusta saber de ti.
No para alegrarse. Para comparar. Para medirse.
Para sentirse mejor o peor según cómo te vaya.
Por eso la discreción no es frialdad. Es protección. Cuanto menos sepan, menos pueden usar en tu contra.
Hay personas que hacen daño y durante un tiempo caminan tranquilas, celebran, se burlan y hasta creen que salieron ganando. Pero la vida tiene memoria y Dios no olvida ninguna deuda.