Si alguna vez decides alejarte de alguien, no olvides despedirte, no importa qué fue lo que te conectó o desconectó de esa persona, no huyas sin decir una sola palabra, porque ninguno de nosotros merece tal final.
Ya va a llegar, y cuando sea real, no vas a tener que andarle atrás, ni pedirle más. Te va a mirar con sonrisas en la cara, con todas las ganas. Ya va a llegar, y te vas a ir a dormir sabiendo que mañana te van a querer también. Y que a alguien en el mundo le haces bien.