Está bien cambiar. Está bien dejar atrás a quienes ya no caminan a tu ritmo. Está bien no volver a lugares que ya te quedan chicos. Está bien soltar versiones viejas de quien ya no eres. No es retroceso: es evolución. Dejar atrás lo que ya no va contigo es un acto de amor propio.
Gracias, mayo, por cada lección, cada encuentro y cada despedida. Por los momentos que trajeron alegría y también por aquellos que ayudaron a crecer.
Todo lo vivido tuvo un propósito, incluso lo que en su momento no entendimos.
Hoy cierro este mes con gratitud, reconociendo que cada experiencia dejó algo valioso en el camino y preparó el corazón para lo que está por venir. 🌼✨