Sé agradecido por todo. Agradece por estar, por ser, por tener, por ganar, por perder, por intentar, por equivocarte, por aprender y por sentir. Cuando eres agradecido, empiezas a ver oportunidades donde antes solo veías problemas. La gratitud no niega el dolor, lo transforma.
"Me gustaría que más personas supieran que curar el sistema nervioso consiste en estar quieto. Tumbarse al sol. Estar presente mientras comes. Escuchar los sonidos de la naturaleza. Caminar con pies descalzos. Dejar volar tu imaginación.
Afirmar:
No voy a apresurar nada. No me estresaré ni me preocuparé por cómo me saldrán las cosas. En lugar de pensar demasiado, alinearé mi fe con el tiempo divino y confiaré en que todo lo que pertenece a mi vida se abre camino hacia mí en este momento.