Sra. @Dinorahfiguera no aclare xq oscurece. Los males del venezolano son tan graves q no se van a resolver reuniéndose cada 2 meses, cuando @jorgerpsuv la manda a buscar en 1 vuelo privado a España y le diga "TÚ NO HABLES DEJA QUE YO EXPLIQUE". Simplemente nos volvieron a burlar
En el mismo lugar, las mismas personas, con la misma "agenda". Pero dicen que "ahora SÍ el 'diálogo' es en serio".
En serio? Éstos creen que somos pendejos.
💯
Mientras no tengan cuentas pendientes con la justicia, que se lancen.
Que se lancen todos. Los alacranes, los que se vendieron y los que hoy no se atreven ni a asomarse a un barrio... y que vean la pela que les da el pueblo venezolano.
Es ahí, en una elección de verdad, donde cada quien va a saber cuánto vale. No en las encuestas, no en los acuerdos y no en los repartos de cuotas…
Por eso mismo no promueven ni la libertad política ni las elecciones.
Le tienen miedo a que los cuenten.
🇻🇪 ¿QUÉ HA CAMBIADO REALMENTE EN VENEZUELA?
El 11 de septiembre, familiares de presos políticos tendrán que ir hasta Miraflores a exigir la libertad de sus seres queridos.
Y entonces vuelvo a preguntar: ¿qué cambió?
Siguen los presos políticos.
Siguen los mismos en el poder.
Seguimos sin elecciones.
El dólar sigue subiendo.
Siguen las fallas eléctricas.
Y las familias siguen en la calle pidiendo libertad y respuestas.
¿Dónde está el cambio que nos prometieron?
¿Dónde están las elecciones?
¿Dónde está la libertad?
No basta cambiar el discurso si la realidad del venezolano sigue siendo la misma.
🇻🇪 La última palabra debe tenerla el soberano: el pueblo venezolano.
De todos los conflictos activos en el mundo, en donde USA tiene presencia y alcance, Venezuela es el de solución más directa.
-Expulsar al narco-régimen del poder.
-Nombrar junta de gobierno (ya Trump tiene una lista de 600 nombres posibles para cargos clave) incluído el CNE.
-Determinar calendario electoral para 2027
-Apoyar el retorno de @MariaCorinaYA
-Inscribir a Vente Venezuela como partido político y habilitar a la líder.
-Devolver la tarjeta electoral a todos los partidos.
-Apoyar todo lo anterior con presencia militar Norteamericana en Venezuela (tenemos aprox 5,000 efectivos ya en tierra)
-Garantizar resultados electorales.
-Sellar acuerdos energéticos con el gobierno legítimo.
Clear and direct.
Let’s go!
@SecRubio@PeteHegseth@DeputySecState@usembassyve@Dinorahfiguera
🇻🇪Quieran o no Washington o los hermanos Rodríguez, @MariaCorinaYA volverá a Venezuela y será Presidenta. 🔜Tarde o temprano tendrán que aceptar que el destino de Venezuela no puede decidirse entre gobiernos, grupos de poder o intereses extranjeros.
El único camino legítimo son elecciones libres, transparentes y con garantías, respetando nuestra Constitución.
No pueden mantener a Venezuela estancada mientras otros deciden sobre nuestras riquezas, nuestro territorio y nuestro futuro.
🇻🇪 La última palabra la tiene el soberano: el pueblo venezolano. Somos los ciudadanos venezolanos quienes tenemos el derecho de elegir nuestro propio destino. Venezuela pertenece a su pueblo.
#Aragua | Todo lo que no sea exigir elecciones Presidenciales libres, es mera distracción. No vamos a permitir más manipulaciones del régimen ni de sus voceros.
Estamos organizando la fuerza ciudadana necesaria para que el voto sea nuestra herramienta definitiva de expulsión de esta dictadura y abrir el camino para hacer a María Corina Machado presidenta de Venezuela. #8Sep
Puede que yo no sepa mucho de petróleo
Es más, no sé nada de petróleo
Pero si sé que es lo que esta bien y lo que esta mal
Y este Acuerdo Petrolero "fantasma" convirtiendo a un bolichico corrupto y con varias causas judiciales internacionales, en un Zar Petrolero está bien mal
NADIE dice que se hagan elecciones MAÑANA
Se pide es que se inicie el proceso
¡YA!
Si se puede hacer el acuerdo petrolero más grande de la historia EN UNA SEMANA
Entonces se pueden liberar TODOS los presos políticos
Se puede nombrar el TSJ y el CNE
Y convocar elecciones al 2027
Nuestra prioridad indiscutible es sacar al chavismo del Poder Ejecutivo, porque desde allí controlan toda la estructura del Estado.
El #PlanZapatero está en marcha y consiste en postergar la elección presidencial pretendiendo marearnos con elecciones secundarias.
Exigimos elecciones presidenciales ya con @MariaCorinaYA. #31Ago
Estoy a favor de Grandes Acuerdos con los Estados Unidos
No solo en Petróleo
En Turismo
En Metales y Tierras Raras
En Agricultura
Los más grandes acuerdos de la historia
PERO CON UN GOBIERNO LEGÍTIMO
Con autoridades elegidas por todos los venezolanos según nuestra Constitución
Hay una advertencia que también quiero hacerle al venezolano… mosca con el egocentrismo político y, sobre todo, con la pasividad política. Y esto se lo digo a todos, sin excepción.
Yo puedo entender perfectamente que una persona, ante una situación como la nuestra, necesite refugiarse en su fe, en sus convicciones o en las certezas que tenga.
La realidad es que nadie sabe con certeza qué va a ocurrir mañana. La única certeza que tenemos es que algún día nos vamos a morir.
Pero una cosa es tener fe y otra muy distinta es renunciar al pensamiento crítico esperando que alguien venga del cielo a resolvernos la vida…
Hay venezolanos que, por miedo, cansancio o desconocimiento, están empezando a interpretar cada cosa que ocurre como parte de un supuesto “plan maestro” que simplemente debemos esperar. Y ahí sí tenemos un problema.
La fe no puede convertirse en una excusa para la pasividad.
Cuando una sociedad deja de cuestionar, deja de pensar. Y cuando deja de pensar, otros empiezan a pensar por ella.
Por eso el pensamiento crítico no es un lujo. Es una necesidad nacional. Necesitamos una sociedad capaz de preguntar, de dudar, de equivocarse, de rectificar y, sobre todo, de exigir explicaciones sin miedo a ninguna autoridad, ningún partido, ningún líder y ninguna potencia extranjera.
Esto vale incluso para quienes están de nuestro lado.
No puede ser que cuestionemos durante años los negocios y las decisiones del régimen, pero cuando una potencia que nosotros consideramos aliada hace algo que compromete el futuro de Venezuela, la respuesta automática sea… “confiemos en el plan”.
Señores, eso no es negatividad. Eso es ciudadanía.
Durante 27 años nos acostumbraron a delegar nuestra responsabilidad, a esperar que alguien resolviera nuestros problemas y a aceptar respuestas prefabricadas. No podemos repetir exactamente el mismo error con otros protagonistas.
Mientras nosotros esperamos que alguien venga a salvarnos, otros toman decisiones sobre nuestro país, nuestros recursos y nuestro futuro…
Despierten. Abran los ojos. Pregunten. Cuestionen. Lean. Exijan transparencia. No entreguen su capacidad de pensar a nadie.
Tener fe está bien. Confiar está bien. Pero una república libre necesita ciudadanos despiertos, no ciudadanos esperando que otro les resuelva la vida…
Si no entendemos eso a tiempo, después de ojo afuera, no vale Santa Lucía.
Buenos días @Dinorahfiguera, usted no puede agarrar y decir alegremente y feliz de la vida que “X no es Venezuela”...
Se lo voy a explicar, porque una declaración como esa demuestra, como mínimo, un preocupante alejamiento de la realidad política y social que estamos viviendo, o una falta de conexión con la manera en que hoy se informa, se comunica y se expresa una parte importante de la sociedad venezolana.
La plataforma @X, después del 28 de julio, e incluso desde antes, se convirtió en una herramienta fundamental de información, comunicación y participación pública para los venezolanos.
Ha servido para mostrarle a la opinión pública lo que ocurre en tiempo real, para comunicarnos, para abrir espacios de conversación y cabildos abiertos modernos, para conocer lo que está pasando en distintas partes del país y, además, para denunciar corrupción, abusos, desmanes y violaciones que de otra manera difícilmente llegarían al conocimiento público.
Entonces, Dinorah, si usted es cuestionada desde esta plataforma, usted no puede sencillamente anularla…
Mucho menos puede decir que X “no es Venezuela”, porque esa afirmación desconoce una realidad muy concreta… hay venezolanos que tienen bloqueado el acceso a esta aplicación, hay zonas del país donde existen restricciones y censura, y hay personas que tienen que utilizar VPN para poder acceder a ella. Es decir, incluso quienes están allí tienen que sortear mecanismos de censura para poder participar en este espacio.
Aquí hay algo que usted tiene que entender… que X no represente a la mayoría estadística de los venezolanos no significa que no forme parte de la opinión pública venezolana.
Claro que forma parte. Es uno de los espacios donde hoy se concentra una porción importante de la discusión política nacional, precisamente porque el venezolano ha tenido que buscar mecanismos alternativos para expresarse frente a una censura feroz.
Por eso es profundamente irrespetuoso decir que X no es Venezuela, especialmente en el tono en que usted lo dijo. Porque lo que usted está haciendo, quizás sin darse cuenta, es intentar invalidar un espacio simplemente porque allí existe disidencia, cuestionamiento y gente que no está de acuerdo con usted.
Eso también es democracia…
La democracia no consiste en que a usted le guste lo que la gente diga; consiste precisamente en que usted tenga que aprender a convivir con que la gente pueda decir cosas que a usted no le gustan.
Usted está allí para trabajar por los venezolanos, no para decidir qué venezolanos cuentan y cuáles no cuentan.
Si una parte de la sociedad venezolana utiliza X para informarse, denunciar, debatir, cuestionar y exigir respuestas, usted tiene la obligación política de escucharla, aunque no le guste lo que está escuchando.
Así que, por favor, mosca con los egos y mosca con los personalismos…
Cuando una persona ocupa una posición de responsabilidad pública empieza a cometer un error gravísimo cuando confunde su propia percepción con la realidad del país.
Escuchen al venezolano. Dejen de anularlo. Dejen de decirle que el espacio donde se expresa “no es Venezuela”…
Aprendan a leer, aprendan a escuchar y entiendan que ustedes tampoco son inmunes a la historia.
Si algo debería haber aprendido Venezuela después de estos últimos años es que ignorar sistemáticamente lo que piensa la sociedad no hace desaparecer esa realidad.
Si ustedes repiten ese error, la historia puede terminar pasándoles por encima exactamente como terminó pasándole por encima al chavismo…
Lo que estamos viendo actualmente en la mesa de negociación es algo que, sinceramente, debería preocuparnos…
Hay una presencia desproporcionada de micropartidos, organizaciones que no tienen números, que no tienen una representación electoral comprobable, que no han pasado por primarias internas ni por mecanismos democráticos que permitan determinar realmente a qué sector de la sociedad venezolana representan.
Sin embargo, ahí están sentados, encerrados en un cónclave, tomando y manejando decisiones sobre el venezolano. No solamente eso… están monopolizando la toma de decisiones.
Eso es una vergüenza.
Mientras más espacio, más tribuna y más capacidad de decisión se les entrega a partidos políticos que no representan electoralmente a nadie, menos espacio parece tener el ciudadano común.
Cuando el venezolano reclama sus derechos, exige ser escuchado o sale pacíficamente a la calle, recibe represión y aparecen los cuerpos de seguridad…
Entonces uno se pregunta, ¿por qué no existe el mismo nivel de escrutinio sobre esos micropartidos?
¿Por qué no se investigan sus fuentes de financiamiento?
¿Por qué no se explica cómo han logrado mantenerse y hacer política durante 27 años?
¿De dónde salen sus recursos?
¿Cómo funcionan sus estructuras internas?
¿Cómo es posible que un país entero haya sufrido las consecuencias de esta crisis mientras determinadas organizaciones políticas continúan teniendo los recursos y los espacios necesarios para mantenerse activas?
Esas preguntas también forman parte de una transición. La transparencia, la rendición de cuentas y la representación real no pueden ser selectivas…
Por eso el problema no es solamente quién está sentado en una mesa. El problema es el modelo de representación que se está construyendo alrededor de esa mesa.
Si quienes tienen menos respaldo ciudadano terminan teniendo más capacidad de decisión que quienes efectivamente representan a sectores amplios de la sociedad, entonces estamos reproduciendo exactamente una de las prácticas que durante años han alimentado la desconfianza del venezolano hacia la política…
La @AsambleaVE y la mesa de negociación terminan convirtiéndose, en ese escenario, en una especie de trinchera de defensa de los partidos políticos tradicionales, mientras la sociedad observa desde afuera y vuelve a sentir que otros están decidiendo por ella.
Eso puede tener consecuencias políticas y sociales muy importantes...
Una sociedad que se siente ignorada, subestimada y excluida de las decisiones fundamentales termina perdiendo todavía más confianza en las instituciones y en quienes dicen representarla.
La paz y la estabilidad social de Venezuela también dependen de esto… de que exista una representación política real, de que las decisiones no sean monopolizadas por cúpulas y de que el ciudadano pueda saber quién está hablando en su nombre y con qué legitimidad.
El tiempo apremia.
Si realmente se está hablando de transición, entonces la representación, la transparencia y la participación ciudadana no pueden ser elementos secundarios.
Después de la salvajada que dijo @ENRIQUEMARQUEZP de defender políticamente y legitimar electoralmente el Estado comunal y socialista, ahora resulta que sale a decir que él no dijo eso…
No solo lo dijo literalmente “en nuestra cara” sino además en tono y forma soberbia. Lo dijo. Y además lo planteó como una prioridad.
Ahora viene con la excusa… que no conoce los tiempos, las prioridades ni el orden en que deben hacerse las cosas.
Por favor.
Entonces tenemos otro problema… ¿cómo pretende alguien proponer una transición política si ni siquiera tiene claridad sobre los tiempos, las prioridades y la secuencia institucional que esa transición exige?
La prioridad del venezolano es bastante clara… elecciones presidenciales y, de ser posible, elecciones generales en un período cercano.
Ante una ausencia absoluta en la Presidencia, lo primero que corresponde discutir es precisamente cómo se restituye la legitimidad democrática de ese cargo.
Eso lo entiende cualquier venezolano...
Entonces resulta bastante curioso que quien viene a hablar de cómo debe hacerse una transición ahora diga que no sabe cuáles son las prioridades de esa transición…
Primero salen a decirnos que hay que renovar, mediante elecciones, estructuras vinculadas al modelo comunal y socialista.
Después, cuando la sociedad les cuestiona, resulta que “no dijeron eso”…
Y ahora resulta que tampoco conocían los tiempos ni las prioridades…
Dejen de creer que somos pendejos.
Dejen de intentar marearnos con explicaciones posteriores para corregir lo que dijeron cuando todavía creían que nadie los estaba escuchando.
La sociedad venezolana está leyendo, está escuchando y está tomando nota.
Se los voy a repetir todas las veces que sea necesario…
Ya basta de intentar manipularnos.
Ya basta de tratarnos como si no entendiéramos lo que ustedes mismos están diciendo…
A los partidos políticos tradicionales se los voy a decir una vez más, y si hace falta se los voy a repetir todos los días hasta que lo entiendan…
Esto no es una broma.
Lo peligroso de lo que estamos viendo estos días es que, curiosamente, los únicos que parecen estar perfectamente alineados y defendiéndose entre ellos son los mismos operadores políticos que durante años se presentaron como
“oposición”, pero que terminaron siendo colaboracionistas, blandengues y complacientes con el régimen genocida, simplemente por convivir con él y conservar sus espacios…
Ahora que esa convivencia política está en riesgo, reaccionan de esta manera.
Para mí, esto tiene un nombre… terrorismo político.
Están atentando contra la opinión pública al intentar confundir, marear y manipular a la sociedad venezolana sobre algo que ya se ha explicado hasta el cansancio… estamos reclamando legítimamente nuestros derechos civiles y políticos.
Estamos hablando de libertad, de elecciones, de participación política, de pluralidad…
Estamos hablando de que cualquier venezolano pueda organizarse, participar y competir políticamente sin tener que pedirle permiso a ninguna cúpula.
Ustedes pretenden confundir todo eso porque saben perfectamente lo que significa…
No hace falta ser adivino ni astrólogo para saber lo que va a pasar en Venezuela.
En algún momento de nuestra historia próxima habrá elecciones y si esas elecciones tienen verdaderas garantías de transparencia, participación plural y permiten que aparezcan nuevas fórmulas políticas, nuevas generaciones y personas que no le deban nada a nadie, el status quo está frito.
Ustedes lo saben…
Por eso es que están actuando como están actuando.
A lo que realmente le tienen miedo no es a sólo a nosotros escribiendo en redes sociales…
No solo le tienen miedo a nuestros cuestionamientos…
No solo le tienen miedo a que les recordemos su historia…
Le tienen miedo a medirse.
Le tienen miedo a que Venezuela tenga unas elecciones verdaderamente libres y que el ciudadano pueda decidir si quiere seguir entregándole su confianza a las mismas estructuras políticas de siempre o si quiere abrirle paso a gente nueva, a nuevas generaciones y a personas que quieran construir seriamente este país sin deberle favores a nadie.
Entonces vienen ahora a hacerse las víctimas y los agredidos porque la sociedad los cuestiona…
¿Ah, sí?
¿Y de las agresiones que ustedes le hicieron a Venezuela durante años, de su colaboracionismo, de su complacencia y de todas las veces que prefirieron convivir con el régimen antes que defender al ciudadano, de eso tampoco vamos a hablar?
¿Eso sí lo vamos a borrar?
¿Vamos a hacer borrón y cuenta nueva porque ahora ustedes sienten que su espacio político está amenazado?
La sociedad venezolana cambió y ustedes tienen que entenderlo.
No somos la misma sociedad…
Ya no sirve el gato por liebre.
Ya no sirve venir con los mismos discursos, las mismas caras, las mismas estructuras y las mismas mañas políticas esperando que el venezolano simplemente agache la cabeza y vuelva a aceptar lo que ustedes decidan.
Así sea necesario decirlo todos los días, se los vamos a decir…
Ustedes NO son Venezuela. Son partidos políticos.
Son actores políticos y como cualquier otro actor político, tendrán que ganarse la confianza del ciudadano.
No tienen una cuota hereditaria de poder. No tienen una propiedad sobre Venezuela. No tienen derecho a decidir por nosotros simplemente porque llevan décadas haciendo política…
Si están tan convencidos de que todavía representan al venezolano, perfecto. Mídánse.
Vayan a elecciones.
Compitan.
Presenten sus candidatos.
Defiendan sus ideas.
Dejen que el ciudadano decida.
Cuando llegue ese momento, con garantías reales, con participación plural y sin las trampas del viejo sistema, vamos a saber exactamente cuánto representan.
Si son tan “grandes” como dicen ser, no deberían tener absolutamente ningún miedo…
¿Quieren reconciliación y quieren paz de verdad?
Sean serios.
¿Quieren que Venezuela sea un país tranquilo y manejable?
Cedan.
¿Quieren que Venezuela sea próspera?
Dejen la huevonada y abúrranse…
No nos van a imponer nada por la fuerza. No nos van a obligar a nada. No vamos a firmar ningún cheque en blanco.
La sociedad venezolana no es tonta y ya basta de seguir experimentando y probando vainas con nosotros.
Dejen de tratarnos como si no entendiéramos lo que está pasando, porque nos estamos cansando y nos estamos molestando…
Rechazar políticamente el comunismo no es divisionismo. No es revanchismo. Y tampoco significa perseguir al ciudadano que piensa distinto…
Significa aprender de nuestra propia historia.
La experiencia venezolana obliga a abrir una discusión que durante demasiado tiempo se ha querido evitar… ¿qué lugar debe tener el comunismo en la República que pretendemos reconstruir?
No hablo de perseguir personas por lo que piensan…
Hablo de discutir políticamente una ideología y, sobre todo, de determinar si sus principios son compatibles con una República fundada en la libertad individual, la propiedad privada, el pluralismo, el Estado de Derecho y los límites al poder.
Venezuela ya vivió el experimento socialista. Conoció la concentración del poder, la destrucción institucional, la persecución política y la utilización del Estado como instrumento de control social. Por eso resulta absurdo pretender que, después de semejante experiencia, la sociedad tenga que aceptar nuevamente esas estructuras simplemente porque alguien las presente con otro nombre o con un envoltorio más amable…
Una República democrática tiene derecho a establecer límites constitucionales a proyectos que pretendan destruir la propia democracia desde dentro.
Esos límites deben ser jurídicos, generales y compatibles con los derechos fundamentales… no pueden convertirse en excusa para perseguir personas por sus ideas.
Esa diferencia es fundamental.
Precisamente aquello que queremos superar es la lógica según la cual quien piensa diferente deja de ser ciudadano y se convierte en enemigo.
El objetivo no puede ser sustituir una imposición ideológica por otra. El objetivo tiene que ser construir una República donde ninguna ideología tenga derecho a colocarse por encima de la libertad del ciudadano.
Esa discusión, después de todo lo que Venezuela ha vivido, no solamente es legítima. Es inevitable…
Precisamente lo que está ocurriendo ahora debería servirnos de ejemplo.
Cuando una minoría política que ya tuvo décadas para demostrar qué podía hacer con el poder vuelve a aparecer para proponernos las mismas estructuras, los mismos conceptos y las mismas fórmulas, pero ahora disfrazadas de moderación, conciliación o incluso de “liberalismo”, tenemos que detenernos y preguntarnos qué carajo estamos haciendo…
¿Vamos a repetir la historia?
¿Vamos a permitir que, después de todo lo que Venezuela padeció, nuevamente se nos diga que tenemos que incorporar al futuro de la República estructuras políticas que precisamente queremos desmontar?
Yo creo que aquí hay una responsabilidad histórica de nuestra generación… estudiar, comprender y combatir políticamente las ideas que consideramos responsables de la destrucción institucional de Venezuela.
Combatir políticamente una ideología no significa perseguir personas…
Significa confrontar sus ideas, desmontar sus argumentos, impedir que capturen nuevamente las instituciones y defender, dentro de la Constitución y del Estado de Derecho, un modelo de República incompatible con el colectivismo y la concentración del poder.
También hay algo que deberíamos preguntarnos cuando vemos determinadas actitudes… si quienes hoy se presentan como “víctimas” ante una sociedad que cuestiona sus ideas llegaran nuevamente a controlar el Estado, ¿qué harían con el pensamiento crítico que tanto dicen defender?
Esa pregunta no es odio. Es memoria.
Después de nuestra historia reciente, tenemos todo el derecho del mundo a hacerla…
Sííí...@ENRIQUEMARQUEZP eso es lo que pensamos todos, excepto por supuesto, los hermanitos siniestros y los normalizadores de siempre...la verdad Sr que UD no da pie con bola!!!🤭🤭👇👇👇👇👇👇
Se lo aclaro desde el principio @ENRIQUEMARQUEZP, para que después no salga con la vieja costumbre de los políticos venezolanos de hacerse los ofendidos cuando alguien les habla claro…
Venezuela está cansada de esa vaina.
Se lo digo con respeto, pero con absoluta contundencia… Venezuela no quiere, no necesita y no está obligada a querer ningún “pacto” con quienes han destruido la República, ni con quienes han terminado siendo sus cómplices, defensores o interlocutores políticos.
Usted podrá pensar que el venezolano es pendejo, desmemoriado o que se le olvidó lo que pasó estos años. Pero no… el venezolano tiene memoria.
Precisamente por eso, cuando usted aparece ahora pretendiendo venderle al país un nuevo pacto de negociación y transición, tiene que entender que la gente también va a mirar quién es usted, qué ha hecho, con quién se ha relacionado y qué posiciones ha defendido.
Hay una cuestión que políticamente pesa muchísimo sobre usted… su cercanía y amistad con José Luis Rodríguez Zapatero.
Usted puede intentar disfrazarlo, matizarlo o hacer como si eso no existiera. Pero existe. Y forma parte de su trayectoria pública.
Entonces no venga ahora a pintarnos un país de colores y a explicarnos cómo tenemos que construir la transición como si aquí nadie tuviera memoria…
No, Enrique. Ya no estamos para eso.
Se lo digo todavía más claro… Venezuela no necesita políticos pescando en río revuelto para ver qué espacio pueden recuperar cuando el país está intentando reconstruirse.
Si usted tiene una propuesta, preséntela…
Pero después tenga la decencia política de aceptar que los venezolanos tenemos derecho a decirle, sin miedo y sin pedirle permiso, que su propuesta nos parece una mierda.
Eso también es democracia…
Si de verdad cree en la democracia, entonces espere los tiempos democráticos, sométase al escrutinio de la gente y váyase a contar.
¿Quiere legitimidad política?
Gánesela.
¿Quiere representar a Venezuela?
Gáneselo en las urnas.
¿Quiere que el país escuche sus propuestas?
Preséntelas y aguante la respuesta.
Lo que no puede pretender es que, porque estamos atravesando una transición, algunos políticos puedan aparecer de repente a repartirse el país, a diseñar pactos entre cuatro paredes y después venir a decirnos a los venezolanos que eso es lo que tenemos que aceptar…
Se acabó esa vaina.
Si usted realmente cree que su propuesta “tiene respaldo”, no debería tenerle ningún miedo a medirse democráticamente.
Al final, la política no se gana con ruedas de prensa, ni con pactos, ni con comunicados. Se gana convenciendo a la gente.
Si ustedes creen que tienen la fuerza política que dicen tener, perfecto…
Vamos a contarnos.
Mientras tanto, por favor, ubíquense. No confundan una transición con una licencia para reciclar liderazgos. No confundan negociación con legitimidad. Y, sobre todo, no confundan el silencio del venezolano con aceptación…
Venezuela está observando y esta vez no estamos dispuestos a regalarle legitimidad a nadie.
Mucho menos a quienes llegan tarde, después de años de fracaso político, pretendiendo explicarnos cómo se construye el país que ellos mismos ayudaron a dejar en ruinas…
Así que presente su propuesta.
La vamos a leer. La vamos a discutir. La vamos a cuestionar. Y si hace falta, la vamos a desmontar punto por punto…
Eso también es construir una República.
Si algo aprendimos los venezolanos después de 27 años, es que ningún político está por encima del escrutinio de la sociedad.
Ninguno.