Nunca es tarde para otorgarte una segunda oportunidad. Cada día puedes empezar de nuevo, aprender de las experiencias que te hirieron, y avanzar hacia un futuro mejor. Por mucho tiempo te has juzgado, y en este viaje, uno de los destinos será el perdón.
Antes de dar el corazón, voy a cuidarlo y a tratarlo bien.
Quiero conocerme, abrazarme y aceptar que soy irrepetible.
Sin soja perfecta, soja real.
Tengo ganas de sentirme bien conmigo,
Antes de querer, voy a Querer/Me.