Hm, pues juraría que igualmente la ha visto a ella antes, pero no está muy seguro de dónde.
De cualquier forma, es solista. Nada de ningún grupo. Hace todo por cuenta propia.
Tch, que molestia que no lo reconozca.
Un poco le sorprendió el que tuviese la iniciativa de seguirle el ritmo.
Nada tardó en, por supuesto, añadir también su húmeda lengua a la ecuación. Buscar la suya. Juguetear.
Y por qué no, sus manos bajaron hacia su trasero. Quería presionar sus nalgas aún sobre la ropa.
@AlessiaProdigy Hah. Muy bien, entonces.
Pasos pacíficos dio hasta ella, y la zurda se dirigió a su cintura, rodeándola, y obligándola a apegarse a él.
Ahí, una lamida dejó sobre sus labios, y a los pocos segundos los apegó a los suyos. Un beso marcado, no tierno, no casto. Firme y decidido.
No opuso resistencia contra su movimiento, pero sí soltó un pequeño suspiro de resignación, sin entender por qué hacía eso.
— ¿Cómo podría sacarte alguna foto si prácticamente no te he soltado en casi toda la noche? Además mi teléfono está cargándose. >
— ¿Muecas? —fue entonces que la porrista giró en medio del abrazo como pudo, soltando pequeños quejidos por el esfuerzo debido a lo afianzada que la tenía el mayor contra su pecho—. No tomaste fotos, ¿verdad?
Sonó más a una amenaza que como pregunta, llevando ambas manos al >
— Pensaba en ti.
Bromeó, a medias, mostrando una sonrisa divertida y traviesas en lo que afirmaba su propio abrazo en ella, por la cintura.
— En lo linda que te ves durmiendo, aún cuando hacías muecas un poco raras.
Nuevamente se recostó junto al mayor, buscando refugio en su pecho mientras ambas manos se colaban bajo la playera y acariciaban su espalda.
— Hmf… ¿qué hacías entonces?
Fijó su mirada por largos segundos en ella antes de decir cualquier cosa. Soltó un poco de aire, y mostró una sonrisa sutil. Tal vez casi invisible de no ser por la cercanía.
— No te preocupes, seguía despierto.
Poco a poco fue relajándose hasta que su respiración volvió a la normalidad, mirando entonces hacia el mayor antes de suspirar suavemente.
— Lo siento… ¿te desperté?