Esto no está pasando gracias al sindicato mayoritario, ni al CGE, ni al consejero. Sin matices: está pasando gracias a las compañeras de Catalunya que han perdido dinero, tiempo y energías en luchar por tod@s, y a un@s polític@s que han escuchado.
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En enfermería es algo como “¿para qué estudias para la especialidad si eso no vale para nada?”. Si me pagasen por cada vez que me lo han dicho, os estaría leyendo desde una mansión en Hawaii con un cóctel en la otra mano.
⛈️ #CiudadReal | Esta tarde ha caído una fuerte tromba de agua en la localidad de Saceruela.
En una hora se han registrado 40 litros por metro cuadrado, con granizo.
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Vía @AnaHenales@DavidCentellas
#Elecciones2023
Salvemos la sanidad pública.
Cada voto cuenta. Los aplausos de las ocho en el confinamiento hoy tienen que ser votos.
Viñeta de @EnekoHumor
A menudo me preguntan:
¿Eres enfermero/a?
¿No te marea la sangre ni las agujas?
Tenéis que tener mucho estómago por todo lo que veis...
Yo nunca podría ser enfermero/a, ¡ufff!
Para eso hay que valer...
Pero yo creo que no son las agujas ni la sangre ni cualquier herida lo que te hace pensar que hay que valer para esto.
Son otros momentos.
Como cuando ves a una persona respirar por última vez.
O cuando tienes que dar una mala noticia a una familia, decir esas palabras de "ahora lo único que podemos hacer es que esté cómodo/a y que se sienta arropado/a".
Cuando ves a una mujer muy joven, con cáncer y con mal pronóstico, en urgencias porque se encuentra mal y sabe lo que viene, mientras su madre a su lado llora desconsoladamente.
Cuando un padre, que acaba de recibir la noticia de que su hija tiene cáncer, intenta mostrarse fuerte delante de ella, pero en el control de enfermería se desmorona.
Cuando un paciente con una herida de arma blanca en el tórax, comienza a tener un ataque de pánico e hiperventilar porque está asustado y no comprende por qué no puede parar de temblar ni por qué no para de sonar la alarma del monitor de las constantes. Cuando te llaman de una habitación porque una paciente de menos de 26 semanas de gestación acaba de romper aguas y sus bebés han nacido muertos.
Cuando te toca dar una mala noticia por teléfono porque es el único medio, intentando ocultar que te tiembla la voz y el corazón se te va a salir del pecho. Cuando ves una orden de "no resucitar"
en una persona joven.
Cuando ves a un paciente entrar en parada
o a uno con signos de ictus.
Cuando en una planta de neonatos ves dos gemelos prematuros, uno mejorando y el otro entrando en parada todos los días o ver a otros padres rotos porque su bebé tiene una enfermedad rara y tienen que irse a otra comunidad autónoma a probar un tto experimental, siempre con la esperanza de que salga adelante.
Cuando una persona mayor te dice que ya está cansada de vivir, que quiere descansar, que ya no hace nada aqu��.
Cuando una persona te da las gracias simplemente por tratarla como a un ser humano, e intentan recompensarte porque en los momentos de mayor debilidad muchas veces para ellos eres una luz.
Así que sí, supongo que para ser enfermero hay que valer, esto es en lo que pienso cada vez que alguien me lo dice.
Cuando leí una publicación de una enfermera,
Patricia Fidalgo.